Intento definir qué siento, luego noto que no he avanzado nada y me da igual entender lo que sea que pase conmigo.
En las películas se ve cómo la joven chica espera durante años, quizá décadas a su amor, que presta servicio militar, alguna guerra, algún desastre natural que los separa, algo que marque una pauta importante, o siquiera merezca un artículo de periódico. ¿Pero por qué yo espero? ¿Por qué no seguir esperando?
Tengo ambas respuestas, por fortuna, por justicia divina a que nunca sé nada.
Espero, porque no tengo otra cosa que hacer, no tengo una fila de chicos inteligentes y guapos detrás de mí ni me interesa tenerlos.
No debería seguir esperando porque un año de excusas es mucho tiempo. ¿Pero lo espero realmente a él?
He sido una chica de bajas esperanzas en cuestiones del amor, ni siquiera creía que alguien me gustaría realmente un día. Sin embargo, algo extraño sucedió siempre en mi mente, una idea, del hombre perfecto, y sin más ni menos aparece este personaje por quien escribo hoy, que parece cumplir cada uno de los requisitos -incluyendo su look vampirezco sexy- y digo “Wow, ésto es por lo que jamás tuve ningún novio y por lo que esperaba pero de pesimista jamás pensé que llegaría realmente”.
Es cuestión de realidad. Yo espero, por ejemplo, entre otras cosas, ganarme la lotería y con eso comprar mi propia casa con buena ubicación o buena vista. Pero sinceramente no creo que eso llegue a suceder, es imposible que me gane la lotería si jamás compro un boleto. De igual modo, jamás pensé que se viniera el hombre perfecto para mí, si nunca tuve interés en buscarlo, ni un dedo moví para ello, solo apareció con un “Hola linda, como estás?”, y pues, el muy maldito me encantó.
Justamente un año hoy, que lo conocí. Me avergüenza llamarle aniversario, y soy muy torpe para celebrar estas cosas que jamás me pasan. Tampoco siento las mismas cosas hacia él. En un año, mierda, la vida cambia, te juro que cambia, cuídate de eso.
Bueno, las cosas han cambiado en mi corazón, se ha desgastado todo, ya no tenemos palabras lindas para decirnos, todo se torna sospechoso, para todo necesitamos evidencia, horas de entrada y salida, por un Like en redes sociales se forma una tormenta más, que se une al huracán de los meses pasados. No preguntaré qué nos pasó, porque sé lo que pasó.
Míralo de esta manera, soy una chica joven, que no tenía puta idea de cómo llevar una relación o ser sutil, que prefería mentir a hacer enojar a alguien, insegura y con sed de conocimientos. Tampoco fue grave lo que hice. Si lo lleváramos a una balanza, supiste vengarte bien mi chico, muy bien, me dolió el ego y el amor. Y lloré como una perra, jaja, tontita.
Pero he madurado también. Sé que una relación que comienza con discusiones y mentiras, no tiene futuro si ambas partes no perdonan, y tú y yo cariño, somos muy tercos, y tenemos buena memoria. Me arrepiento de que hayas sido el primer amor en mi vida. Si hubieses sido el segundo, quizá ya habría sabido amar, como tú, a tu nivel.
Es nuestro aniversario y no quiero llorar, pero ya las lágrimas quieren salir. No por las discusiones ni los insultos, qué va! Esas son solo palabras a fin de cuentas. Lloro por lo que pudo ser y arruiné, y mentí para repararlo, pero lo arruiné más en ataques de sinceridad, virtud que tuve que forjar por quererte. Me cambiaste en algunos aspectos, pero me gustó el cambio, y me enriqueciste con conocimientos. Me hiciste creer que era linda, y a veces lo creo cuando me miro al espejo, veo mi cuello largo y definido, y recuerdo cuánto te gustaba, y mis labios carnosos, que también querías, y dejé de verlo como un defecto. ¿Pero cualquiera pudo haber hecho eso no?
No sabría decir si te amo aún, pero me duele tanto todo...
Le escribí a la chica linda que te gusta, para ver si ella podría darte lo que yo no. Creo que resultó mal, no me respondió. Cosas que pasan, ¿no? Realmente ella me cae bien para ti, y vive más cerca de ti, y no se parece a mí, eso me agrada. Ella es linda incluso seria, jaja. Yo tengo que rebuscarme sonrisas.
Sin embargo sigo pensando en ti como “mi amor”, inconscientemente, boberías de adolescentes que creen saber de amor. Es difícil no pensarte ni soñarte, pero nada es imposible, creo que lo lograré sin ayuda de nadie, si decides marcharte, estaré bien, me gusta escribir y es una genial vía de escape, escribiré sobre ti hasta desgastar tus imágenes de mi cerebro y no me quede nada más para tirar al viento, creyendo que lo lees.
Me gusta mi imagen ante ti de irreverencia, como si no me importara esto. Me ha protegido mucho de derramar lágrimas innecesarias estas semanas. Es bueno que pienses que no te amo, así dejarás de amarme, y si no me amas, yo podré dejar de amarte con menos dificultad.
No es pesimismo realmente, es que sé que esto no tendrá otra salida si no me perdonas, y no parece que me vayas a perdonar. Tendré una buena historia de amor para contar a mis sobrinos cuando sea una anciana y tú hayas muerto, a escondidas de mi esposo, que no se ponga celoso de cuánto te amé, por si no quieres casarte conmigo lo digo, por si me dejas, por si pasa lo que no quiero. Aunque no sé si me case, buscaré la perfección en alguien más, y no la encontraré, no creo que haya alguien como tú en todos los aspectos, y eso es lo que quiero, o quería, no sé. Son días de confusión, solo quiero descansar y que me des un tiempo, saco bandera blanca, no puedo seguir con esta lucha, ni reteniéndote.
Tenía un futuro por delante antes de conocerte, no veo por qué no podría tenerlo intacto luego de conocerte... en caso de que te marches.
(Y justo suena Chasing cars - Snow Patrol)
Tengo un deja-vú. ¿Has pasado antes por mi vida?