Sur-topia
Nos pondremos en pie de guerra, frente a un norte que ya se derrumba. Que sigue teniendo el pulso de los hechos, pero en una relación ambigua entre dominio y su último estertor. Sería adecuado comprender la perspectiva desde donde miramos los fenómenos. El mapa está compuesta por quienes lo trazaron. El relato, como relación directa al trazado, será descrito por los ganadores. Aquellos que impusieron su mirada. Ahora el sur será el futuro. Así, fundamos el sur y esta vez seremos el futuro. El sur es el futuro y el futuro dejará de existir. Por primera vez seremos nosotros la hegemonía. Y como nuestra condena no ha cambiado, también dejaremos de existir. Esta vez nos subiremos a la escalera fundacional. A ese triángulo isósceles perfecto que se posa en la línea de horizonte. Miraremos por primera vez desde arriba. Y pensaremos que acá ocurrirá el devenir de las relaciones humanas. Nos emplazaremos en el anhelo de estar al frente. Es ahora cuando lo comprendemos. Y en esta última epifanía aparece el segundo hito. La concepción de topia. Aquel lugar abstracto, crítico y críptico. Ese lugar silencioso. Que se desborda. Que se retransforma en la medida que lo imaginamos/habitamos. Todo será mejor si nos arriesgamos a perder. A soltar. Sólo así, Vendrá hacia nosotros con mayor intensidad.











