Las bebidas espirituosas requieren del agua (lo que es en sí una alegoría), pero la cerveza no necesita nada más que su propia bondad y alguien que bebiéndola la aprecie
Maestro de barba infinita, famoso por sus Notes on a Cellar-Book (1920), una joya que recopila y recoje la dulce influencia del vino en la literatura y viceversa.
















