"Juguemos a la ruleta rusa: tomate el colectivo"
Cuando el sistema de transporte público deja de ser un servicio comunitario y se convierte en un arma letal
Como en todo el mundo, en Mendoza somos usuarios asiduos del servicio de transporte público. Dependemos de ello para realizar nuestras actividades laborales y personales a tal punto que organizamos nuestra vida entorno a sus cronogramas de horarios y recorridos, y debemos RE-organizarla cuando estos se ven afectados por cualquier motivo.
Somos testigos a diario de hechos que en cualquier país del "primer mundo" podrían verse como negligencias, pero resulta que acá son normales: choferes que envían mensajes de texto o hablan por celular mientras conducen, otros tantos que se quedan dormidos al volante, otros que escuchan música con auriculares. Colectivos desbordados de gente, imprudencias contra otros vehículos, transeúntes o peatones al mejor estilo "acá paso yo!"... Y más.
Hoy, el mal accionar (mala intención, según los testigos) de un conductor del Grupo 2 de colectivos, terminó con la vida de un joven amigo. Una persona querida y conocida por todos los vecinos en mi barrio, el hermano del alma de mi hermano. Y lamentablemente son estos hechos extremos los que nos hacen replantear mi no-acción habiendo sido testigo de todo lo que mencioné recién. ¿HASTA CUÁNDO? ¿Por qué tenemos que ser cómplices de un sistema que NO funciona sólo porque sabemos que todo seguirá igual?
¿Quién realiza los estudios psicológicos a quienes están detrás del volante? Supuestamente califican como "choferes profesionales".
Queremos que el sistema de transporte público en Mendoza sea SEGURO y justo para todos, y no una ruleta rusa con la cual no sabés si volvés vivo a tu casa.
¡JUSTICIA POR MARIANO MARIÑO! ¡Justicia y Seguridad para todos!













