En caso de que su libertad de espíritu llegue a profanar una obra póstuma de un gran maestro y referente, tenga presente que al Padre Demonio le tendrá que rezar con la vehemencia del vehemente por ser irreverente. De cualquier modo, ya sea amiguete o amigo, no podrá evitar ningún castigo lleno de espanto, por haberse subido a la parra tan alto. Pues, el haber publicado este testimonio ante testigos, hará que el Padre Demonio le traiga solemne insomnio, por disfrazar a tan conocido personaje con su traje. Aunque, también hay que decirlo, sirva este entintado como homenaje, es lo que pretendo y quiero. Para ser sincero, este humilde comiquero le guarda gran respeto y aprecio al creador de Mortadelo. ¿Amén?


















