Dices “inadaptado” como si fuera algo malo.
No puedo dejar de pensar que el mundo está lleno de cuervos, de inadaptados, de seres rotos que van por la vida perdiendo cada vez un pedazo más de su existencia y aun así no somos nosotros quienes gobernamos.
Varias veces me han dicho que sólo falta que uno de los felices nos dé la mano y nos invite a su mundo para que nosotros perdamos todo aquello que somos y nos dejemos ir a ese lugar, que por una sonrisa que simbolice pertenencia podríamos despedazar nuestro pasado, que por el sabernos adaptados seríamos capaces de olvidar nuestra naturaleza, pero yo creo que no es así. Debe de haber una manera de voltear este orden, de cambiar su manera de gobernarnos, he pensado que ya no quiero seguir escondiéndome.
¿Y si los cuervos gobernáramos al mundo? Piénsalo, no más mirar hacia abajo, no más ocultar quienes somos, al contrario, lo vergonzoso sería ser de los adaptados que nada han sufrido y que a todo temen.
Tal vez la verdadera pertenencia viene de ser parte de un grupo de cuervos, de un grupo de rotos e inadaptados que está dispuesto a pelear día con día con la realidad.








