Amaste a un chico falso.
Te enamoraste de quien no piensa ni siente, de quien solo miente y da ilusiones, de quien dice quererte y hace todo lo contrario, de quien no comparte tus ideas y te juzga, de quien no desea tu éxito y te envidia, de quien nunca tiene detalles contigo y no te entiende cuando estás en tus días, de quien no te escucha y se burla, de quien ha pensado en terminar porque no aguanta ni tolera tus reclamos, de quien dice: « Perdóname, voy a cambiar », y termina decepcionándote.
¡Qué estúpida e ingenua fuiste!
Amaste a un chico falso una vez más.
— Manuel Ignacio.












