Hace unos años atrás. @andreaalvarezaa @lon_8.0 @efectoscluster #capos #muestramusica #cholulo #pedalboardoftheday #pedalhaven #pedalfx #heavenandhell (en Cluster) https://www.instagram.com/p/BzveDpQniNs/?igshid=aavyndpwi2t2
seen from Brazil

seen from Canada
seen from China

seen from United States
seen from India
seen from Yemen
seen from Spain

seen from United States

seen from United States
seen from Germany
seen from Yemen
seen from United States
seen from Germany
seen from Türkiye

seen from Canada
seen from Germany
seen from Germany
seen from United Kingdom
seen from United States
seen from United Kingdom
Hace unos años atrás. @andreaalvarezaa @lon_8.0 @efectoscluster #capos #muestramusica #cholulo #pedalboardoftheday #pedalhaven #pedalfx #heavenandhell (en Cluster) https://www.instagram.com/p/BzveDpQniNs/?igshid=aavyndpwi2t2
Pasar por #Cholulo y querer comprarse TODO, pero en este caso fui por la agarradera de silicona ya que mis Brochas piden a gritos probarla. Vi esa lapicera Labial y no podía no traerla! #Cholulo #TiendaDeDiseño #Alem341 #MonteGrande #Blog #Bloggeando #Bloggera #BlogArg #LimpiaBrochas #LapiceraLabial 💄🛍 (en Monte Grande, Buenos Aires)
Un saludo para la familia y para mi tia Lore que los re quiero ❤️ DALE QUE SO VO' 🎶 #me #tv #reportaje #cholulo #lacamaraeslomio #cuack #devuelvanmemisueldo #afeitate #beard #instadaily #instagood #insta
#mamá #cholulo #PataVillanueva #Extinguidas (at Teatro Regina)
#hyperlapse #paneo #cholulo #comidas (en Parque Comercial Avellaneda)
Supérese
Supérese.
Ese debería ser el slogan para cada uno de nosotros cada día.
Pienso en la cantidad de veces que he logrado superarme.
En casa siempre faltaron las monedas. Cuando apenas me distanciaba un metro del suelo comencé dibujé toda una tarde y salí a recorrer el barrio con mis garabatos debajo del brazo. Volví con las monedas en los bolsillos y las manos vacías.
En sexto grado conseguí el beneplácito de la maestra para pegarle a cualquiera que me dijera “maricón”. Cuando terminé la secundaria la superación tuvo que venir de la mano de salir del closet y decirle a mi familia que era homosexual. Tardaron en aceptarlo pero hoy en día la marea cálida del amor familiar no para de sorprenderme.
Cuando cursaba en profesorado en Lengua y Literatura la economía no había mejorado en casa así que viajaba todos los días los sesenta kilómetros que separaban mi hogar de la universidad. Cuando el dinero no alcanzó para comprar la colección de Borges y Bioy Casares que publicaba el diario La Nación conseguí un trabajo limpiando una casa para poder pagarla.
Supérese.
Cuando quise cantar me sumé a coros y me entrené para ser solista. Cuando quise actuar me subí al escenario aunque sea en tacones de veinte centímetros de alto. Escribí toda mi vida así que cuando creí que podía editar junté peso sobre peso y me las arreglé para publicar mis, por ahora, tres libros de cuentos. Quise sacar fotos y todos los años armo una muestra fotográfica.
Tengo todas las comodidades que pusiera querer en mi casa. Recorrí muchos países de América y dos de Europa.
Supérese.
Tengo el trabajo que quiero y estudio mi segunda carrera. No me detengo. Avanzo. Me supero.
Y sin embargo hace siete meses que me separé y no puedo seguir adelante con mi vida porque llevo esa piedra, como la de Sísifo, atada al cogote.
Supérese.
¿Cómo es posible que habiendo logrado tanto una persona pueda poner en un compás de espera mi vida? Supongamos que fuera el príncipe azul (que no lo es) el que me mantuviera a la espera del beso de amor eterno. ¿Qué tengo que esperar?
Supérese. Sí, supérese usted y supéreme yo a mí mismo.
Salgo un poco cada día. No es fácil. Pero yo no me quiero quedar en una maceta de dos por dos mientras él sigue adelante con su vida. ¿Qué espero? ¿Que vuelva con un anillo de diamantes Cartier pidiéndome perdón por esos mese de maltrato psicológico? Eso, a mí no me va a pasar. Y si vos estás pasando por el mismo pozo de mierda andá enterándote que tampoco te va a pasar.
Calle 13 dice en su canción Me vieron cruzar: “Cualquiera que camine se tiene que haber resbalado” y más adelante “cada paso que doy va narrando un cuento”. De eso se trata. De resbalarse, de caerse, de embarrarse con los soretes de uno y con los ajenos. Pero después levantarse. Tomar el baño de inmersión con pétalos de rosas que envidiaría Cleopatra. Alzar el mentón y hacer que cada paso nuevo a dar sea una historia tan maravillosa que no haya necesidad de revisar las páginas que ya pasaron, que no vuelven, que conviene quemar.