Lanzarán el primer fideicomiso para financiar cine argentino
Será por $5 millones y apuntará a inversores chicos y medianos. El rendimiento, si bien estará atado al éxito de las películas, podría ser de hasta 25%
No, no se trata de una ficción cinematográfica. Por primera vez en la Argentina, el cine local llegó a la city porteña.
El desembarco se dio a través del fideicomiso financiero InvertFilm I que será lanzado en la última semana de febrero en oferta pública por un joint venture de cinco empresas cinematográficas de primera línea nucleadas bajo el nombre de Cine.ar y colocado por Cohen Sociedad de Bolsa.
Tendrá por objetivo conseguir $5 millones para financiar dos películas cuyos guiones han sido los ganadores de un concurso organizado por Cine.ar y el INCAA y para los inversores que se animen habrá recompensa: con un cálculo de 200.000 espectadores por filme, se estima una ganancia de 25 por ciento. Por ejemplo, Iluminados por el fuego logró 328.000 espectadores en el 2005 y fue la quinta más exitosa de ese año.
Semejanza
Copiado del modelo norteamericano donde bancos de inversión como Merrill Lynch financian a diario producciones que hacen aparecer en pantalla al propio 007 James Bond, Alta Definición Argentina (provee servicios), BDCine (la productora principal), Cinecolor Argentina (posproducción), Distribución Company Argentina (distribución) y Filmsuez (marketing y lanzamiento) han unido sus esfuerzos.
“El objetivo será servir de nexo entre inversores y productores y así cumplir con un doble propósito: por un lado ayudar a que la industria cinematográfica refuerce su tendencia de crecimiento, y por otro, que esa ayuda represente un buen negocio que garantice las próximas colocaciones”, sostuvo Agustín Bahl, gerente de Finanzas Corporativas de Cohen.
De la misma firma, Joaquín Marque, responsable de la colocación, destacó que “los inversores que se hagan de los certificados de participación estarán exentos del Impuesto a las Ganancias”.
Daniel Botti, apoderado de Cine.ar, refuerza la idea: “Lo importante para el inversor es que las empresas que contribuyen al fideicomiso son compañías que ya ganan dinero por lo que hacen”.
Pero la novedad corre por el lado financiero. Hasta el momento, según comentan los responsables, los subsidios y los inversores privados han sido los que han financiado las películas que se estrenan mes a mes. Incluso en algunos casos, entidades como el Banco de Chubut han financiando películas como la taquillera Cenizas del Paraíso. Pero hasta el momento, se trataba de inversores privados, nunca convocados mediante un instrumento de oferta pública que cotiza en Bolsa.
Para inversores cinéfilos
Empresa y sociedad de Bolsa calculan un piso de 200.000 espectadores para el proyecto, lo que arrojaría una tasa interna de retorno (TIR) de 25% con un vencimiento de veinticuatro meses y un plazo para recuperar la inversión de doce.
La proyección no carece de ambición si se piensa que una película como El aura (del fallecido Fabián Bielinski) convocó alrededor de 600.000 espectadores en el 2005. Sin embargo, se barajan nombres como los de Ricardo Darín o Héctor Alterio, según consta en un documento de presentación del instrumento al cual accedió Infobae. También se mencionan entre los “potenciales directores” a Pablo Trapero, Damián Szifron o Alejandro Doria.
Los pesos de los inversores irán a parar al fideicomiso que los girará a la empresa Cine.ar que financiará, a su vez, las producciones.
Una vez estrenadas las películas, los derechos de cobro del INCAA, ingresos por ventas de tickets, venta de video/DVD, venta internacional de la película e ingresos no tradicionales irán a repagar las colocaciones efectuadas por los inversores.
Un instrumento cada vez más empleado
Desde la recuperación de la economía argentina a partir de mediados de 2002, los fideicomisos comenzaron a emerger como uno de los instrumentos de financiamiento más utilizados, gracias a las garantías de repago que otorgan al inversor.
El fideicomiso cobró un mayor protagonismo entre los instrumentos del mercado a partir de 2004 hasta canalizar –según el Instituto Argentino del Mercado de Capitales- 68,3% del financiamiento genuino de las empresas en 2005, superando la preponderancia que las Obligaciones Negociables habían mostrado entre el 2000 y el 2003, con un promedio de 55% sobre el total.
De acuerdo con José Rozados, director del sitio especializado Reporte Inmobilario.com, y desarrollador de fideicomisos inmobiliarios, “el gran beneficio de esta herramienta es que se emplea para un fin determinado, una vez que se cumple ese fin terminan las relaciones entre las partes, y no es como en una sociedad en la cual hay que liquidar la sociedad y todo lo demás. Mientras que una sociedad tiene otras atribuciones que pueden generar conflictos, aquí cuando uno diseña de una manera acertada el contrato original, daría la sensación de que todo está resuelto”.
Ventajas legales
La figura de los fideicomisos financieros sigue siendo la gran protegonista del asesoramiento legal para proyectos productivos. Según un informe de la consultora Gainvest, el mes pasado hubo un 30% más de emisiones de fideicomisos financieros que en el mismo mes del año anterior.
La creciente utilización del instrumento se explica por las muchas ventajas que ofrece respecto de otras alternativas más tradicionales, como la unión transitoria de emresas o la constitución de sociedades.
Desde Llerena & Asociados y desde el Estudio Ymaz Abogados explicaron las principales venajas de la figura:
Según Joel Romero, socio de Llerena & Asociados, la figura "permite aislar un gupo de activos que, al colocarlos en el fideicomiso, los aisla del patrimonio del dueño y los salvaguardar respecto de sus acredores y los del fiduciario".
Además, "permite constituir garantías en favor de terceros que son de fácil liquidación". "A diferencia de una garantía hipotecaria o una prendaria en las que es necesario recurrir a un procedimiento judicial para ejecutarlas, éstas son “autoliquidables”, consideró Romero. De todas formas, Martín Ymaz Videla, socio del Estudio Ymaz, consideró que en la práctica esto puede ser más complicado. "Si el fiduciario libera mal los fondos, es responsable, por lo que suelen tener mucho cuidado a la hora de hacerlo".
Igualmente, los abogados coincidieron en que este tipo de garantías es "mucho más simple, rápido y seguro para el acreedor", estimó Romero. El fideicomiso "permite generar estructuras muy flexibles que se adaptan fácilmente a cualquier estructura del negocio", agregó.
Finalmente, genera una gran confianza entre los terceros porque los activos están a salvo de los ataques de los acreedores personales del fiduciario y el fiduciante. En este sentido, Ymaz Videla explicó que los fondos de un fideicomiso "no serán afectados por ningún acreedor particular; sólo podrá ser atacado por las deudas que tenga el fideicomiso".
Ventajas tributarias
Este tipo de instrumentos ofrece distintos beneficios dependiendo de si se trata de fideicomisos financieros o no financieros.
En el caso de los financieros:
Sobre el impuesto a las ganancias:
-Pueden deducirse las utilidades de los certificados de Participación (CP) bajo ciertas condiciones.
-No está sujeto a la limitación de la deducción de intereses.
-No resulta aplicable el “impuesto de igualación” respecto de fideicomisos cuyos CP sean colocados por oferta pública.
-Las rentas están exentas para inversores personas físicas y sujetos del exterior si se trata de valores fiduciarios colocados por oferta pública respecto de fideicomisos constituidos para la titulización de activos.
Sobre el IVA:
-Cuando los bienes fideicomitidos fuesen créditos, las transmisiones a favor del fideicomiso no constituyen operaciones gravadas.
-Hay una exención para prestaciones y operaciones financieras relativas a suscripción, emisión, colocación, transferencia e intereses de fideicomisos financieros con oferta pública.
Sobre el Impuesto a la ganancia mínima presunta (igmp):
-Los fideicomisos financieros no son sujetos de gravamen
En cuanto al impuesto sobre los créditos y débitos:
-Si el fideicomiso financiero cumple con requisitos para la deducción de utilidades de los certificados de participación, queda exento.
Para Fideicomisos no financieros:
Sobre el Impuesto a las ganancias:
-El fideicomiso tributa como una empresa local, excepto si el fiduciante es también beneficiario.
Sobre el impuesto a la ganancia mínima presunta (igmp):
-Los fideicomisos no financieros son sujetos del impuesto aún cuando no generen ingresos
-En los caos de fideicomisos con fiduciante beneficiario, este podría computar el igmp pagado por el fideicomiso.
En cuanto al Impuesto sobre los créditos y débitos:
-Se aplica una alícuota reducida para los fideicomisos de garantía cuando el fiduciario es una entidad financiera.
Estructura
En el fideicomiso, una empresa que toma fondos está “cediendo” para de su negocio, o para ser más preciso, de los ingresos que obtendrá o que ya obtuvo, por ese negocio, a un tercero que los administra y se encarga de pagarles a los inversores. Esa figura es la del fiduciario, quien administra esa parte del negocio que el fiduciante (en este caso, la empresa que busca fondos en el mercado de capitales) cede.
Garantías
Para el inversor, las garantías que brinda el contrato de fideicomiso son fundamentales para minimizar el riesgo. El fideicomiso de garantía da seguridad jurídica a las partes de que lo que se decidió a través del contrato se va a cumplir. Esta seguridad se obtiene gracias a que hay una institución financiera autorizada y supervisada que se encarga de aplicar el fideicomiso. Y por otro lado, la versatilidad del contrato permite utilizarlo para cualquier tipo de negocio.
El más largo
Una característica de los fideicomisos es su corta duración, de no más de dos años (casi el 95% tienen ese límite). Por lo que la aparición de fideicomisos para desarrollar obras de infraestructura, como la emisión de Gas I y de Caminos Rurales a 10 años son un gran avance en la extensión de los plazos, y brindan la posibilidad de que los inversores institucionales como las AFJP puedan participar del sector.
El Fideicomiso de Gas I tiene como objetivo aumentar la capacidad de transporte de gas en 4,7 millones de metros cúbicos diarios. A través de este fideicomiso se podrá repagar a los aportantes originales de fondos (Petrobras, Total e YPF) para la ampliación de los gasoductos Norte y Sur. Este instrumento es muy novedoso en América Latina, si bien existen en Chile para financiar la construcción de rutas y autopistas.