seen from China
seen from Brazil

seen from Türkiye
seen from Brazil
seen from France

seen from China

seen from United States
seen from Germany

seen from United Kingdom
seen from Hong Kong SAR China

seen from Australia
seen from China
seen from China
seen from Israel

seen from Netherlands

seen from United States
seen from United Kingdom

seen from United Kingdom
seen from China

seen from Czechia
FANTASMAS ARQUITECTÓNICOS
Nadie que se dedique al diseño de espacios, los imagina muertos. Sea el programa que vaya a tener cualquier proyecto, lo imaginamos habitado y en uso, así como confortable para sus usuarios. Y no me refiero sólo a casas o edificios donde vivirán personas. Todos los proyectos, incluso los que están destinados a estar vacíos durante largos periodos (arenas deportivas, bibliotecas, por ejemplo), tienen vida en cuanto no estén abandonados.
Todo mundo lo sabe, un espacio que no se ocupa se deteriora más rápido. Desde detalles tan domésticos como usar las tuberías a diario, o por lo menos semanalmente para que el agua circule; o abrir las ventanas para que entre luz y ventilación, hacen la diferencia. Por no mencionar el aseo, o mejor dicho, la falta de aseo, que es perceptible casi de inmediato.
Recientemente pasé por el Hospital del ISSTE Dr. Gonzalo Castañeda, cerrado desde hace tres años y sin vigilancia aparente, y experimenté estar en una locación del programa The Walking Dead. El inmueble está rodeado por un tapial casi simbólico de lo endeble que es. Éste, ha sido cubierto por publicidad de eventos populares, misma que nadie se molesta en quitar cuando estos eventos ya se han llevado a cabo, y por algunas partes, ha sido violado. Sus muros de cristal también; están rotos, los de concreto, grafiteados. El lugar no sólo se ha convertido en un imán de basura, tiene también la presencia de fauna nociva así como las visitas de personas en situación de calle. En tres años solamente, el hospital ha involucionado a un edificio tétrico e inhóspito. Difícil creer que ahí nacían bebés y se salvaban vidas. Nadie de los involucrados en su diseño y construcción debieron imaginarlo así.
El abandono casi siempre invoca esos problemas, pero no es común que lugares tan grandes tengan este proceso. Edificio que no sirve, por la razón que sea, suele ser demolido para la edificación de uno nuevo. De no ser así, tarde o temprano correrá esta suerte de ser un fantasma arquitectónico.
Imaginemos que sucedería si en un barrio transitado como es el centro, un edificio de grandes proporciones y en cuyo diseño se apeló en su momento a la modernidad, el lujo, la exclusividad y el confort, pasara esto. ¿Qué pasaría con la Torre Latinoamericana, por ejemplo? La vida a su alrededor no se detendría, pero cruzando su umbral sí. O al menos en apariencia, porque sería invadida, entre otras cosas, por el abandono. La imagen mental de esto es terrible. Pero no lejana. Tan sólo hay que cambiar de locación, a la colonia Roma por ejemplo, para ver un monumento en tales condiciones: el Condominio Insurgentes 300, ubicado en Insurgentes y Medellín.
Este edificio, inaugurado en 1959, con diecinueve pisos y destinado a departamentos y oficinas de lujo (con helipuerto incluido), experimenta una suerte parecida, con el aderezo maligno del crimen y el delito. Allí fue asesinado Polo Uscanga, el abogado defensor de los trabajadores de Ruta 100 durante su huelga en los años noventa, y durante años recientes, se supo de la existencia de “tienditas” de narcomenudeo en su interior.
Lo mismo pasa con el hotel La Posada del Sol, en la Colonia Doctores. Hotel colonial -y monumental- que ha estado abandonado por años, abonando a su historia mitos urbanos que rayan en el delirio y contemplan el asesinato de la familia del dueño y su posterior suicidio (sí, como en la novela y la película de El resplandor), así como la realización de rituales satánicos, justificados en su arquitectura “simbolista”.
Están también los cines Opera y Cosmos de la Colonia San Rafael y el Orfeón del Centro Histórico, respectivamente, en desuso y franco deterioro (aunque el Cosmos, que daba miedo desde que estaba en funciones, recientemente ha sido rescatado y está en obras de remodelación), todos con sus historias de fantasmas, alimentadas no sólo por el abandono, sino también por su arquitectura que hoy día ya no se estila, y que en las condiciones de deterioro actuales, los acerca más a un mausoleo que a un cine de lujo abandonado.
Y por supuesto que en el taller no creemos en la existencia de fantasmas, ni de seres sobrenaturales, pero la estética siniestra y lúgubre de estos espacios es evidente, un hecho. No tiene que haber presencia de seres malignos para no sentirse incómodo al visitarlos. A quien no lo crea, les invitamos a pasar una noche en su interior, o por lo menos a intentarlo. Las personas que los cuidan no son las más amigables.
Cine Opera
Cine Opera
Cine Opera
Condominio Insurgentes
Condominio Insurgentes
Condominio Insurgentes
Condominio Insurgentes
Condominio Insurgentes
Cine Cosmos
Cine Cosmos
Vente a descubrir conmigo por siempre la Ciudad
Cinema Ópera / Trailer do documentário Ópera, o bonzão bonitão (2013), dir. Victor de La Rocque
"Cine Ópera ou “Bonzão-Bonitão”, como era apelidado pelo dono nas propagandas dos jornais, é um cinema de rua existente em Belém do Pará fundado pelos irmãos libaneses João Jorge Hage e Elias Hage em 28 de março de 1961 (...)
Durante as décadas de 1940 e 1950, no mesmo terreno em que foi fundado o cinema em questão, funcionara o Teatro Coliseu, que apresentava atrações artísticas de fora do estado, principalmente durante as festividades do Círio de Nossa Senhora de Nazaré.
'Então, vinham umas companhias de teatro na época da festa antes de virar cinema, eles usavam o terreno mesmo, o terreno que era um campo de futebol, não sei como eles faziam isso, não sei se tinha uma estrutura, parece que era o Félix Rocque que organizava' ~ Luiz Alberto Toureiro Hage, engenheiro elétrico responsável pelo Cine Ópera em 22/09/2014
João casou-se com a também libanesa Geny Abinader e juntos adquiriram o terreno em frente à Praça Justo Chermont em Belém, onde funcionou o Teatro Coliseu e, posteriormente, o Cine Theatro Ópera e que também lhes serviria de residência. Com o sonho de ter seu próprio cinema, João e Geny se juntam a Elias Jorge Hage, seu irmão mais novo e a Joana Hage, esposa de Elias. Os quatro juntos fundaram uma empresa em 19 de setembro de 1959 cujo objetivo era atuar no ramo de diversões públicas (...)
O acordo feito entre os irmãos era claro. Elias disponibilizaria o capital para a construção do cinema e seria o responsável pela direção do escritório da firma. Já João entregaria, como parte, seu terreno na Praça Justo Chermont e seria o responsável por administrar o cinema (...)
Em 1974, a empresa de Lívio Bruni [que exibia e distribuía filmes] alugou o Cine Ópera que, em seus anúncios no jornal, passou a se chamar 'Cine Ópera Belém, Lívio Bruni' (...) A parceria entre a empresa de Lívio Bruni e o Cine Ópera se encerrou no decorrer do ano de 1978. O cinema voltou para as mãos da Família Hage que passou, sob influência de uma nova distribuidora também com localização na cidade de Recife (a Centerfilmes) a experimentar fitas pornôs, que começavam a ser liberadas pela censura da Ditadura a partir de 1980 (...)
A Irmãos Hage Cia Ltda se desfez com a morte de Elias Hage. Em seguida, João Hage tomou a decisão de seguir em frente com o cinema em parceria com o distribuidor Werneck Sereno, dono da Center Filmes. Todavia, a partir de 1979 e 1980, é que o Cine Ópera começou com mais frequência a intercalar sessões comuns, sobretudo com filmes de luta a la Bruce Lee, com películas pornôs. Luiz Hage rememora como sucedeu o processo de escolha do avô:
'Foi na época do videocassete, foi o fim da censura. Então ele passou aqui no Ópera filmes de faroeste, aqueles italianos e também não deu certo, […] passou Karatê, aqueles de Kung Fu, que o cara voa, chuta e tudo […] e depois aí ele passou terror também e não deu certo, incrível. Aí passou um filme de sexo, um filme só, e aí deu uma bilheteria boa, ele pediu outro e passou, e assim foi, quer dizer, chegou um momento que ele não teve como, foi uma situação de ou deixar aberto ou fechar' ~ Luiz Alberto Toureiro Hage, engenheiro elétrico responsável pelo Cine Ópera em 22/09/2014 ________________________________
O Cinema dos Sentidos: a especialização do Cine Ópera de Belém do Pará na exibição de filmes pornôs durante a década de 1980 ~ Raíssa Santos Barbosa. Em: Recortes do cinema na Amazônia ~ Antônio Maurício Dias Costa (org.), 2019
El interior del Cine Opera
This crumbling Art Deco movie palace in Mexico City has been abandoned for two decades.