Hace unas semanas tuvimos una charla con Federico Borgia y Guillermo Madeiro, los directores de la película “El Campeón del Mundo”.
Este documental trata sobre la vida de Antonio Osta, un fisicoculturista que fue campeón mundial amateur en Rusia 2006 y campeón mundial profesional WFF-WBBF en Lituania 2008. En la película podemos ver la vida de Antonio, en la actualidad, como vive y qué paso después de haber sido tan reconocido en el exterior, su día a día y su relación con su hijo, Juanjo.
Es una película que sin dudas me hizo pasar por muchos estados emocionales, me sentí sorprendida, otras cosas me provocaban rechazo y después, junto al resto de quienes estaban en la sala, no paraba de reírme, pero al final mientras solo quedaba silencio entre los espectadores, con un nudo en la garganta, tenía que esforzarme para que no se me cayeran las lagrimas.
Sin dudas estaba viendo un personaje muy humano. Era tosco, machista, caprichoso, terco, inocente, a primera vista muy fuerte, pero entre que avanzaba la película y nos adentrábamos en su vida, te dabas cuenta que eso era solo un escudo, por dentro era un ser humano sumamente frágil, débil e inestable, y que necesitaba contención, quien solía ofrecérsela era Juanjo, que por mementos los papeles se invertían y éste pasaba a ser el padre.
Como todos los seres humanos, Antonio, también era perfectamente imperfecto.
Esa rara combinación de Antonio lograba generar algo en mí como espectador, que si bien algunos ideas que indicó no los comparto, me provocaba cierta ternura que no podía negar.
Sabía que era un ser que a la primera impresión podía generar algo que parecía salir más de un personaje ficticio y no de su verdadera esencia. Tiene sentido que se muestre así, porque te das cuenta que no tuvo una vida sencilla, una de las frases que dice mientras hablaba con su hijo: “yo necesito que me crién a mi, un poco, también”.
Antonio, desde muy joven se fue de su casa y su puso a trabajar, y a hacerse su propio camino en la vida, por su cuenta. Si bien fue muy reconocido y querido en México, uno de los lugares donde fue campeón, en su propio país nunca logró ser reconocido de la misma manera. Además, ya hacía varios años que Osta tenia una condición en el riñones, causado por las diferentes sustancias que había consumido cuando se dedicaba al fisicoculturismo, por lo que siempre tenía presente que a los 43 años se estaba muriendo y que lo iba a hacer a su manera.
Borgia y Madeiro, conocieron a Antonio, en el 2013, mientras estaban haciendo la película Clever. Estaban buscando el actor, para uno de los personajes, la persona tenia que tener un físico importante, pero una gran sensibilidad para poder actuar, ya que este era un personaje complejo.
Antonio, llegó como una estrella, tenía una gran variación de estados de ánimo, se notaba que tenía un escudo importante.
Al empezar con la idea de un documental sobre él, decidieron tener una primer charla muy sincera, donde se explicara lo que querían lograr. Antonio, sabía que ellos no lo iban a mostrar como un superhéroe, si no sus lados más oscuros y por lo tanto, más humanos.
Para el proceso de filmación, solían propinar un tema de conversación para poder romper el hielo, y así Juanjo y Antonio, comenzaban a hablar. Estuvieron un año aproximadamente filmando, la última escena que pudieron hacer con Antonio, fue mientras estaban en el aeropuerto de carrasco. Habían ido con Juanjo para despedir a Antonio, ya que se iba a México, por trabajo.
Ellos estaban esperando el regreso de Antonio, para continuar filmando, ya que planeaban filmar por bastante más tiempo. Sin embargo, casi al mes de que Antonio se había ido, se enteraron de que había fallecido. Si bien sabían que eso podía pasar, no se lo esperaban.
Por lo que dejaron pasar 4 meses, y comenzaron a re ver el material que tenían, hablaron con un montajista para que los ayudara, por lo que la película fue creada en el montaje. Empezaron creando escenas, ya sabiendo la base y la historia que querían contar. Con el montajista, encontraron los plot points e hicieron el arco del personaje.
Sin dudas, hacer ésta película debe haber sido una experiencia increíble para todos lo que formaron parte de ella, para mi sin dudas que lo fue, y eso que solo fui una simple espectadora más.