Tessa a Maryse
Querida Maryse,
De una madre a otra, te escribo para pedirte consejo. Han pasado muchos, muchos años desde que crie a niños, y cuando digo muchos años, me refiero a más de un siglo. Y ahora me encuentro de nuevo en esta posición. Aunque no hayamos hablado con frecuencia, siempre he pensado la madre tan maravillosa que tuviste que ser y que seguirás siendo. Después de todo, tus hijos han resultado ser encantadores. Isabelle es tan valiente, Alec todo un líder y Jace, bueno, solo puedo decirte que sé cuan excelente ejemplo de un Herondale es, y él es uno.
También sé que has pasado por una profunda pérdida y luto, y que sabes lo que es.
Te escribo por Kit. También es un Herondale, y creo que será un excelente ejemplo familiar también. Pero como todo hombre Herondale (las niñas también, créeme, ¡lo sé!) es muy privado y secreto. En general Jem y yo no deseamos más que respetar su privacidad. Pero, cuando es el momento donde la preocupación te hace, como madre, ¿intervenir en estos casos?
Hace unas noches después de cenar, me pasé por la habitación de Kit para darle su teléfono (¡lo está perdiendo siempre dejándolo en cualquier parte!) y vi que no estaba allí. Mirando por la ventana, le pude ver fuera, de pie en nuestro jardín delantero. Tenía su espalda hacia mí y parecía que estaba mirando hacia la distancia, pero pude percibir que, por su postura y los movimientos de sus hombros, estaba agitado. Preocupada, le seguí afuera. Me acerqué a él por detrás silenciosamente, no queriendo asustarle. Tal vez fui demasiado sigilosa. De inmediato me di cuenta de que estaba hablando con un fantasma. He tenido experiencias como estas antes. Como es el caso en este tipo de situaciones, solo pude oír su parte de la conversación.
Kit dijo:
—Si sigues intentando hablarme sobre esto, no voy a poder seguir viéndote más. —Y luego prosiguió con—: Y por supuesto que creo en el perdón. Pero algunas cosas son tan horribles que no quieres volver a pasar por ellas de nuevo.
Hubo una larga pausa. Pensé que tal vez se había acabado. Y luego dijo:
—¿No lo entiendes? Cada vez que me lo mencionas, otro pedazo de mi corazón se rompe.
Luego se giró y me vio, por supuesto, de pie en el camino exterior de la casa. No dijo nada, pero me ofreció una mirada que mostraba lo traicionado que se sentía y corrió hacia dentro.
Al día siguiente hizo ver como si no hubiese pasado nada. No sé que hacer. ¿Debería dejar que se las apañe por sí mismo? Siempre supe que habría fantasmas en Cirenworth. Kit me informó que hay un perro fantasma con el que juega a veces, un retriever creo… pero no puedo imaginar a ninguno de ellos siendo malicioso o hiriente. Y la verdad que no sonaba como si le diese miedo el fantasma, sino como si este le hubiese traído recuerdos del pasado. ¿Tal vez su padre?
Es que no sé que hacer. Jem piensa que debemos dejar que lo averigüe por si mismo, pero es un adolescente. Aún así, luego me acuerdo de mis dos primeros hijos, cuando tenían su edad, como a veces sí que necesitaban mi ayuda. (Solo espero que Kit no esté teniendo un romance tempestuoso con un fantasma, no creo que pueda pasar por eso de nuevo).
La preocupación me ha mantenido despierta durante noches. Si tienes algún consejo, me encantaría oírte.
Te dejo una foto de Jace y Clary con Kit y Mina de la última vez que nos visitaron. ¡Se les ve tan felices!
Te deseo lo mejor,
Tessa
Texto original de Cassandra Clare ©
Traducción del texto de Niloa Gray ©
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