Tercero su obsesión por mantener vivos a sus enemigos. Porque no abre la boca sin saber contra qué o quién cargará. Y en una sociedad buenista y con una doble moral manifiestamente escandalizable, esa es la base parar empezar a decir algo de interés"
Prologo de Código Mourinho escrito por Risto Mejide.











