Seamos realistas...
Ni yo soy tu vida, ni tu eres el amor de mi vida.
Seamos sinceros...
Tu solo buscas mi calor, yo solo quiero tu compañía.
Seamos coherentes...
Tú no deseas a nadie en tu realidad, sólo buscas con quien soñar.
Yo, quiero algo que me dé locuras, algo que me saqué de la vida real.
Seamos prudentes...
No lo vale, eso, romperse el corazón y después hacer de cuenta que no pasa nada.
Seamos elocuentes...
Mirémonos de frente, digamos la verdad y por respeto mutuo dejar ir es lo mejor y lo más sano.
Al final... Probablemente los dos perdamos en el intento. O tal vez no, quizás los dos ganemos al soltarnos.
Leregi Renga
















