Después de unas semanas, pronto supe que no había conocido a nadie que me hiciera sentir de tantas maneras diferentes y de forma tan intensa...
No había modo de entenderte, y sin embargo, con sólo una mirada, parecía que supiéramos todo entre nosotros dos.
A veces tan cerca de mi, y otras tan lejana... Ahora no sé qué será de mi, estoy en tus manos. Unas manos que pueden ser letales para mi poca cordura. Un día me quieres, otro día me odias ¡No lo entiendo!. Yo que di todo por éste amor y de esta manera corresponde a mi amor. Hoy te vi con aquel que llevas meses engañandome, cuando ayer bajo mis sábanas me juraste amor eterno.
Te dejo en tus manos está relación. Yo estoy dispuesto estar contigo, así te acueste con muchos. Soy consciente de que tu cuerpo no le pertenece a nadie y que eres una alma libre. Yo te quiero para mi, pero sé que eso es un sueño en vano. Por eso hoy te propongo que me ames, sin importar que al día siguiente me mates con tus acciones y palabra ¡Siempre te querré amor mío!