Alvarito, Alvarito... Quisiera saber que pasa por tu cabeza, si acaso hay un poco de conciencia y amor en ti. Alvarito, nos haz sacado mucha sangre, ya casi no nos queda y como cuerpo que busca vivir resiste a tu desangramiento. Alvarito, todo nuestro sistema esta trabajando, trabajando en equipo, trabajando noche y día, no solo dentro de nuestro cuerpo se trabaja, también fuera de él. Tu centro de democracia se va acabar, tu centro ya no es, tu centro pasara al olvido, no te daré fechas porque será hermosa ver como ya todo se dará por hecho.
Pero recuérdanos, fuertes, combatientes. Nosotros a ti te recordaremos con tristeza y sobre todo con vergüenza, el miedo por ti ya no existe, la rabia y dolor causados por ti son tan grandes como un escudo, tú ya no tienes uno. Adiós Alvarito, adiós a tu centro.











