Un edificio de legos sonoros
Monsters (2015), de Anybody There. Guillermina Perrino (La Plata): voz, coros, piano. Emanuel Méndez (Capital Federal): guitarra, bajo, coros, arreglos. Arte y diseño de Krysthopher Woods.
En el marco de la era de la información, donde Internet y la tecnología son personajes principales, se genera e irrumpe un mundo infinito de sistemas de comunicación fomentados hoy en día por las famosas redes sociales. Por medio de una de ellas es que en el año 2012, gracias a una lluvia de tweets en común, se conocieron Guillermina Perrino y Emanuel Méndez, dos músicos jóvenes sedientos de proyectos que le dieron vida de manera independiente a Anybody There, una banda que fusiona el trip hop con el funk y lo alternativo.
El proceso de la producción de su primer álbum, Monsters (2015), comenzó en diciembre del año 2013 lenta y progresivamente. El mensaje directo que los vio nacer en Twitter se transformó rápidamente en continuos viajes virtuales de loops vía Dropbox, pequeñas muestras de sonido grabadas a la distancia en sus propias casas (incluso en sus guardarropas). Estas células sonoras fueron las contenedoras de ideas que maquetaron en detalle cada track del álbum, como legos de arquitectura musical. De esta manera, el método que Anybody There utilizó para la composición musical les permitió formar secuencias nítidas partiendo de partículas bien pulidas, que finalmente concluyeron en veinte canciones de las cuales sobrevivieron solo diez.
Guillermina y Emanuel no solo son los músicos de su propia banda, sino también los encargados de que todo suene y funcione prolijo. Gracias a las habilidades de Emanuel escuchamos en Monsters los bajos, las guitarras, los arreglos de percusión, cuerdas y sintetizadores utilizando instrumentos reales y virtuales, además de ser el encargado de la mezcla, masterización y edición de cada tema. Por su parte, Guillermina es la encargada de darle sensibilidad a cargo de los pianos y las voces, y de esparcir su arte por medios como radios, redes sociales y plataformas como Vimeo, Spotify, Amazon, Itunes y Bandcamp.
Monsters no recibe este nombre aleatoriamente, recorre con sus letras las fuerzas interiores de un hombre imaginario (o una mujer) que se chocan y quieren estallar para expresarse en melodías. Así es como transmite tranquilidad, y a la vez una dinámica y constante energía que invitan a sumergirse en su profunda música.
El disco abre con el corte comercial “Come Right Here”, una revancha a los amantes egoístas que marca desde su introducción un estilo alternativo con coqueteos indies y electrónicos. El infaltable piano, las bases y solos de guitarras distorsionadas, y los miles de sonidos sintetizados y digitalizados recuerdan a un Radiohead joven provisto de composiciones desafiantes, mutantes e innovadoras.
Los fantasmas del personaje imaginario de Monsters se irán librando a medida que el álbum avanza y gracias a los altibajos de voces limpias, con un registro similar a Regina Spektor, al mando de Guillermina. “Darkest Hour” será la encargada de generar el quiebre en la obra, el pedido de auxilio que abre las puertas de los sentimientos que expresarán el resto de los tracks del disco. La fantasía, la ira, la melancolía y la nostalgia del pasado serán algunos de los protagonistas del relato en su totalidad.
El álbum no sólo ha sido producido y grabado de manera independiente y a distancia, sino que también fue financiado colectivamente a través de la plataforma Idea.me con el fin de reunir los fondos necesarios para costear su impresión, y alcanzó a recaudar más del cien por ciento de su meta en solo sesenta días.
Los integrantes de Anybody There proyectan ya su segundo álbum, en el que aseguran explorar terrenos e ideas nuevas, que con esfuerzo llegarán a ser iguales o mejores que el sofisticado Monsters. Dos músicos en continuo movimiento que sin lugar a dudas invitan a su público a querer escuchar más.
Web oficial: http://anybodytheremusic.com/ Bandcamp: https://anybodythere.bandcamp.com/
En vivo suenan:
Guillermina Perrino: voces, sintetizador. Emanuel Méndez: guitarra, coros. Matías Méndez: batería Clara Lambertucci: bajo
Texto original: Victoria Siri









