La gran ventaja que tenemos los adultos sobre los bebés y los niños es que ya sabemos hablar, mientras que los bebés empiezan desde cero. Los adultos ya sabemos formar sonidos, diferenciar entre sonidos parecidos –p.ej. la “m” y la “n”- y tenemos un vocabulario muy amplio en nuestra lengua materna.
Respecto a aprender inglés si eres nativo hablante de español, hay miles de palabras parecidas entre los dos idiomas que un adulto puede aprender muy fácilmente porque el cerebro conecta cada una con la palabra nativa que ya conoce.
Aunque hay unos sonidos vocales en inglés que no existen en español, la gran mayoría ya los sabrás antes de empezar tu aprendizaje del segundo idioma.
También se puede relacionar la estructura del inglés con la estructura del español. Si el formador conoce las dos lenguas puede indicar o hacerte ver las similitudes y diferencias y hacer que tu cerebro haga las conexiones necesarias para entender, asimilar y aprender los diferentes conceptos.
Hacer conexiones de este tipo facilita un aprendizaje rápido y eficaz. Un adulto puede aprender rápido así, más rápido de un niño. Pero es imprescindible que la manera de enseñar aproveche la forma de aprender del cerebro de adulto. Los adultos no podemos aprender como los niños, por lo tanto es ridículo intentar hacerlo.