«Que todo lo que soy alabe al Señor, con todo el corazón alabaré su santo nombre. Que todo lo que soy alabe al Señor; que nunca olvide todas las cosas buenas que hace por mí». (Salmos 103:1-2 NTV). Cada día enfrentamos situaciones en las que nuestra fidelidad a Dios es puesta a prueba. Dios no se agrada en una vida de apariencias en donde lo que seas alrededor de gente que teme a Dios sea algo muy diferente a cuando sales de la iglesia, sino de tu respuesta y actitud fiel frente a un ambiente en dónde no estás rodeado de gente que conoce a Dios. Y es allí cuando debemos recordar: «Que todo lo que soy alabe al Señor». Que todo lo que de mi boca sale, que lo que mis oídos escuchan, lo que hago con mis manos, lo que pienso, lo que siento en mi corazón, alabe al Señor. Que nunca olvidemos su sacrificio por nosotros. Cuando cambias la manera en la que te expresas para dar alabanza a Dios con tu fidelidad en todo tiempo y con todo lo que eres, empezará a manifestarse el poder de Dios para alcanzar a tus amigos y familiares. ¡Todo lo que hay en mí es para alabarte, mi Dios! Comparte la gracia de Dios. #SharingGrace #Dios #Gracia #devocional #ComparteGracia







