Hace medio año en una visita a la Ciudad de Concordia, Entre Ríos, tomé una bici y salí unas vueltas. En pleno Puerto, ésta imagen. Un changüito de supermercado, totalmente fijado al suelo y pintado con casi todos os colores típicos jamaiquinos. La postal me pareció de lo más surrealista. Fue como si la nauraleza me presentara un carrito y me dijera "tomá, comprá un poquito de verde".-










