Las identidades en la era digital Análisis de película “Catfish”
Por: Manuel Alejandro Cartagena Valderrama
Introducción
El documental Catfish, consta básicamente de la relación que crean a través de las redes sociales Ángela Wesselman y Yaniv Schulman. Se muestra lo que sucede día tras día durante nueves meses que ellos hablan tanto por teléfono como por mensajes de texto y en donde ambos se involucran en la vida del otro paulatinamente, hasta el punto de imaginar una posible relación en la vida real.
Finalmente se descubre lentamente la persona que hay detrás de los diversos perfiles con los que Nev (Yaniv) ha interactuado en los últimos meses y cómo la realidad puede ser totalmente distinta a lo que se publica en la web.
Falsa realidad
La realidad en los medios digitales se vive de una forma paralela, pero en un escenario acrónico y sin un espacio tangible. Es decir se puede estar manteniendo una conversación con alguien que se encuentre al otro lado del mundo, sin tener que desplazarse físicamente y sin importar las diferencias de las zonas horarias.
También se tiene la oportunidad de acceder a diversas fuentes de información tanto pública como privada, logrando con tan solo un clic obtener los contenidos de casi cualquier persona que posea algún tipo de cuenta en redes sociales u otras plataformas.
“Espacialidad en el sentido que la era digital ubica al ser humano en cualquier parte de la geografía sin exigir desplazamiento corporal alguno; temporalidad en el sentido que el almacenamiento de información está disponible en la nube informática… “
Sánchez H. Uriel; Botero H. Luis; Giraldo F. Andrés. Modelos de comunicación digital
En la película “Catfish” del director Ariel Schulman, se puede observar cómo las personas pueden interactuar con cualquier tipo de persona sin necesidad de estar cerca o tener contactos en común. Todo esto propicia la protección por medio del anonimato; puesto que aparentemente toda la información se encuentra en la misma nube informática y se da por verdadera.
En pocas ocasiones los usuarios tratan de indagar más en los contenidos que se están mostrando y otorgan bastante credibilidad a cada una de las cosas que aparecen en la Web (imágenes, videos, opiniones, noticias, audios y un sinfín de posibilidades que brindan los medios digitales). Esto puede ser debido a usuarios pasivos y que solo emplean estos medios para las mismas actividades una y otra vez, convirtiéndose en algo mecanizado y que no tiene margen para un análisis detallado.
Algunas personas distorsionan cada uno de los contenidos que publican en la web, creando diversas cuentas en las que pueden reflejar esos anhelos y sueños reprimidos, que tal vez en condiciones normales no serían capaces de expresar.
Los videojuegos en línea crean un mundo fantasioso en donde cada uno de sus participantes pueden ser quien quiera ser y actuar de modos que nunca antes habían llegado a imaginar. En estos mundos alternos alguien puede ser un día un terrible Orco y al siguiente ser el más valiente de los héroes mitológicos.
Se llega a convertir en algo común para algunas personas esto, que la delgada línea entre un mundo y otro, se vuelve cada vez más difusa y no saben en qué momento están en la vida real o en su otra vida. También esto propicia la oportunidad para engañar a los demás y hacerles creer falsas identidades y en algunos casos promover falsas movimientos ideológicos.
“Algunas personas son bagres en la vida y te mantienen alerta. Te hacen cuestionarte, pensar, te mantienen fresco. Gracias a Dios por los bagres, de lo contrario seríamos aburridos y apagados, si no hubiese alguien manteniéndonos alerta”.
Película Catfish; Ariel Schulman
En la película se aprecia a una mujer que ha dejado de vivir su propia vida, para crear una múltiple vida en las redes sociales. En donde no sólo ha creado un perfil, sino que posee 15 diferentes personajes a los cuales les ha inventado una historia y en el que cada uno representa un sueño frustrado y en el que busca refugiarse de su dura realidad.
Robo de identidad
Puesto que lo que se postea se convierte en algo público, brinda la posibilidad de acceder a diverso contenido de carácter “privado” de los usuarios de una red social y utilizarlo según el criterio de cada quien.
Cualquier persona puede tomar la foto de otro y emplearla para crear su propio perfil; incluso puede inventar toda la historia de un personaje ficticio y vivir otras vidas simultáneamente, hasta el punto de empezar a querer olvidar su realidad y concentrarse únicamente en las otras.
No sólo es un robo hacia aquella persona a la cual se le están utilizando sus fotografías o videos, sino que también es un robo hacia sí mismo; puesto que paulatinamente la personalidad se va trastornando y disipando en una nube de confusiones hasta el punto que el alter ego toma el completo control.
“El álter ego son las distintas identidades del trastorno de identidad disociativo, esta personalidad alterna la presenta un individuo en determinadas situaciones. La persona puede adoptar no una, sino muchas identidades nuevas o Alter ego que coexisten en el mismo cuerpo y en la misma mente”
Sigmund Freud.
En la película Ángela Wesselman crea 15 perfiles distintos en la red social Facebook y para cada uno de estos desarrolla una historia propia de vida. Principalmente utilizaba para contactarse con Yaniv, el perfil de Megan Faccio y el de Ángela Faccio. Ángela se compenetró a tal punto con estos personajes que poseía un celular para cada uno de ellos y también involucró a su esposa e hija para ayudarle a hacer más verídica su historia y para que Yaniv no desconfiará de lo que ella le decía a través de sus perfiles.
Llegaba a quedarse hasta altas horas de la noche para poder hablar con Yaniv y revisar cada uno de los perfiles que creó. Con cada uno de estos ella comentaba en los perfiles de Ángela y Megan para crear un contexto social y sentimental.
Logrando idear una gran mentira elaborada para justificar esa otra vida que ella llevaba paralelamente a su cruda realidad, en la que los sueños de infancia nunca llegaron a convertirse en algo real.
Múltiples identidades
La Web te permite crear los perfiles que desees con la más variada información y utilizar las fotos que desees para identificarte; también puedes emplear avatares (pequeña imagen con algún tipo de ilustración que te permite identificarte y que se pone en lugar de una fotografía propia) para generar alguna diferencia con los otros.
“El individuo decide o domina la imagen que quiere proyectar o que quiere que reconozcan en él. Las identidades de la gente en la red son cambiables al instante y se modifican cotidianamente”.
Sánchez H. Uriel; Botero H. Luis; Giraldo F. Andrés. Modelos de comunicación digital
Las máscaras virtuales
La economía del lenguaje ha producido que se empleen más los iconos gráficos para representar estados de ánimos y sentimientos; produciendo que las personas oculten sus verdaderas intenciones para entrar en el juego de la representación o mejor dicho de las falsas representaciones; puesto que cada icono puede tener diversos significantes según el contexto en el que se encuentre.
Cada persona es lo que decide poner en su perfil. Todo esto se presta para que muchas personas idealicen su verdadero yo o dicho de otra forma ese ser reprimido que todos llevan por dentro y que ha visto como una oportunidad para emerger la mutable dinámica de las redes sociales.
“La cara sólo permanece por la idealización hecha por el rostro. El rostro detiene el fluir de la cara.”
Rodríguez Vásquez, Fernando. Más allá del ver está el mirar
Las redes sociales son como una serie intrincada de máscaras que se quitan y se ponen, para mutar nuevamente en un ciclo que en algunos casos parece infinito.
Lo público y lo privado
“La existencia de una privatización pública o la publicación privada a través del mundo virtual, el cual desafía el acto comunicativo directo”.
Sánchez H. Uriel; Botero H. Luis; Giraldo F. Andrés. Modelos de comunicación digital
Cada vez se hace más difusa la línea entre lo privado y lo público, puesto que muchas personas colocan cada una de las acciones y emociones que tienen en su vida cotidiana. También se podría decir que es una especie de vitrina en donde mostrar los aspectos que componen la vida de alguien.
También brinda la oportunidad de ejercer vigilancia y control sobre otros. Es una especie de labor de inteligencia en un campo de guerra, en el que cada uno emplea los recursos que se tienen a mano para mostrar el poder propio e indagar en el del otro.
Las ciudades efímeras
Se crean comunidades líquidas que están en constante mutación y que se integran efímeramente de la noche a la mañana, para luego desaparecer y no dejar rastro alguno de su paso.
También esto está mediado de un lenguaje corto y confuso, que emplea los iconos gráficos para expresarse e integrarse. Se juega a la representación de mundos e ideales basados en las posibilidades que brinda el anonimato de estar sin estar a la vista de todos, por medio de máscaras virtuales.
La idealización del rostro ya no es posible y se crean nuevos paradigmas en torno a los avatares, emoticones, memes y cualquier otro tipo de movimiento que promuevan las redes sociales.
Conclusión
En la actualidad las redes sociales son un dispositivo comunicativo que puede llegar a ser una plataforma “ficticia” de estructuras sociales efímeras y que permite a sus usuarios explorar en su interior y mostrar aquellas cosas que en otras condiciones posiblemente no lo haría. Obviamente todo esto es relativo, puesto que no aplica en todos los usuarios a cabalidad y algunos simplemente lo utilizan como medio de comunicación.