’ # fiesta de disfraces en las calas de los susurros, renato ha dicho ; ' mierda, la puerta está trabada del otro lado ' .
la queja estaba a punto de salir de sus labios, pidiendo clemencia, un segundo en soledad, para ahogar su tristeza, aunque, entre todas las personas, esta feliz que se trate de renato, que, esta segura, le dará exactamente igual el movimiento de su brazo izquierdo para secarse el rostro y la sonrisa descompuesta que aparece en su rostro. ' ¿trabada del otro lado? no, no, seguramente lo estas haciendo mal ' se acerca a esta él, empujándolo gentilmente con su cuerpo, porque recuerdo haberlo visto tirado en la cama del hospital, lo que le hizo recordar a una sardina echada en el mesón de algún puesto del mercado, le gustaría saber qué ha sucedido con las heridas, pero, en su lugar de preguntar, forcejea un par de veces con la puerta, solo para darse cuenta de que renato no ha fallado,que están encerrados ahí, por lo que tiene que cerrar los ojos y apoyar la frente contra la puerta durante un instante, levando una plegaría al cielo, le teme a la oscuridad, y aun así, a forma de broma, y aun así muy solemne, echa; ' no te preocupes, renato, yo cuido de ti, no te va a pasar nada malo ' .