lleva más de dos minutos azotando a golpes la puerta, y eso para él es mucho. debe ser aún peor para el vecindario cercano, plenas siete de la mañana un domingo. ¡un jodido domingo! el mejor día para descansar y levantarse tarde, pero no conoce esa rutina. vuelve a dirigir la mirada a la pantalla y espera que por arte de magia su amigo conteste la llamada. o que abra la puerta, eso sería mucho mejor. sin embargo, sigue ahí, en soledad con un peligroso silencio. “ no puedes dormir tanto ” dice con un tono esperanzador, otorgándole una serie de golpes a la puerta con sus cansados nudillos. por enésima vez. @spiriitbox







