El Conde de Montecristo
"Todo mal tiene dos remedios, el tiempo y el silencio."
"Cuando cierro los ojos , veo todo lo que he visto. Hay dos miradas: la mirada que el cuerpo puede olvidar a veces, pero la del alma recuerda siempre."
Si les digo que ha sido una lectura fácil, miento. Me ha demorado probablemente más de lo que debería, pero no tanto como con otras obras (te estoy viendo a los ojos Anna Karenina).
Me gusta el estilo de escritura, y puedo imaginar a la perfección la forma en que se publicó de manera segmentaria originalmente.
Es una prosa, por lo menos para mí, difícil de leer. Que en realidad, no sé qué tanto sea la traducción por sí misma. Algunos de los diálogos tan complejos y largos, que me perdían, que me cuesta trabajo imaginar que alguien en cualquier momento de su vida en realidad habló así. Apenas puedo pensar un par de oraciones para hablar antes de ponerlas a voz. Tal vez no deba decir eso, han de pensar que soy una boba. Tal vez lo soy, ¿quién sabe?
Hablar de la justicia a mano propia, justicia divina, y la venganza, son temas que todos nos encantan. ¿Qué es más gratificante que saber y ver que quienes hacen mal, terminan pagando todas y cada una de sus fallas en vida? Acaso no es eso lo que buscamos cuando decimos “pero hay un Dios, que todo lo ve”, “todo se termina pagando, en esta vida o en otra”. Y es que la mayoría tenemos esa sed de retribución buena o mala. Cielo o infierno.
Es fácil entender porque esta obra del señor Alejandro Dumas (padre, no confundir con su hijo, autor de Dama de las Camelias) y compañía (se dice que contrataba escritores que hacían borradores de historias, que él solamente se dedicaba a editar, añadir, y embellecer), ha sido un texto que ha trascendido y permanecido a pesar del paso del tiempo. Con una trama entretenida, y un gran número de personajes, uno se ha de ahondar en esta historia que habla de un hombre al que le envidian, le hacen mal, sale triunfal, y venga contra sus enemigos, llevándose de encuentro a uno que otro inocente.
Si buscas romance, tal vez no sea para ti. Creo que fue lo único que me faltó para hundir mis dientes con fervor en esta lectura. Siento que le falta romance, le decía a mi prometido un poco decepcionada. Ya viene, está casi al final, me respondía riéndose. Sé que Alejandro Dumas es de sus escritores favoritos por los mosqueteros.
Y yo me encuentro a menos de 30 páginas del final, y aún no encuentro el romance.
Addendum.- Sí había romance. O algo similar. Aunque sólo estaba en las últimas 3 páginas.









