Manual para las nuevas almas:
La vida en si misma es el propósito. “El ser” es parte de ella. La comprensión de esto le dará paz al ser.
Cuando se presenten las preguntas, de un mundo que abruma con el “qué se tiene que hacer”, recuerda que llegaste ha experimentar la vivencia de ser un humano. El cuerpo y tu, no están conectados, tienes que generar las conexiones a través del sistema nervioso para inervarlo e interactuar con el, de esta manera podrás presenciar las sensaciones que dispone.
Las almas no podemos sentir, el cuerpo, sí. Es importante dedicarle tiempo a la conexión, si el cuerpo se encuentra mucho tiempo sin sentir se desgasta, la piel se tensa, los músculos se vuelven rígidos: el cuerpo se cansa con facilidad si abusas de su uso sin propósito.
Querida alma, dedica tiempo a tu cuerpo, sin el no puedes estar en la Tierra. Es la base del todo.
Una de las principales razones por las que queremos vivir como humanos es por el cuerpo que se nos brinda, la vivencia de habitarlo y de poder experimentar sus sentidos es inexplicablemente bello. Este cuerpo no es tuyo, es prestado, así que trátalo con amabilidad.
Conforme pasan los años los requisitos para tener un cuerpo humano son mayores, es entendible debido a la nueva exploración de sentidos que nos brindan los avances en la tierra. Algunas almas querían sentir más, profundizar en la sensación y así crearon la música, la escritura, la pintura, la danza… con el fin de no solo ser espectador de la sensación, si no, de evocarla.
Querida alma, en la tierra hay formas de hacerte olvidar la parte que te conecta con el todo, entre más tiempo pases desconectado del cuerpo en la tierra más rápido te olvidaras de la dimensión de donde provienes.
Busca la forma de reconectar. Esta es la señal.
-Con todo el amor que podemos sentir, el todo.













