Aléjate de esa gente que nunca quiere ayudar, pero siempre quiere que le hagan el trabajo. O de esa gente que nunca deja hablar, pero siempre quiere ser escuchada. Aléjate de la gente que piensa que es demasiado importante y que su opinión es la única que cuenta. Aléjate de quienes sólo quieren atención porque su vida es aburrida y sólo buscan culpables para sentirse mejor. Aléjate. Esa gente no te hace bien porque siempre te van a querer ver caer. Siempre van a pensar que son mejores que tú.









