entonces, conoces a una persona. Al principio solo sientes una atracción por ella, pero con el tiempo te vas dando cuenta que esa persona se esta volviendo más importante al punto en el cual, por un momento te pierdes por encontrarla, te sales de tu carril por estar en el de ella y no te importa porque todo lo que quieres es estar con esa persona. Ya no es alguien mas para ti, ahora forma parte de tu vida y cada pensamiento, cada idea que pasa por tu mente; piensas en esa persona con tan solo respirar y eso porque hasta el aire que respiras te recuerda a esa persona, pero te importa poco porque realmente la quieres y tal vez no son nada o tal vez si, no lo sabes, tal vez son amantes, pero no se ponen una etiqueta por miedo a sentirse comprometidos, sin embargo ahí siguen amándose sin limites. Hasta que un día te das cuenta que eres el único que sigue luchando por tus problemas, por los de ella y los de ambos. Te das cuenta que esa otra persona se está rindiendo y no sabes el porque, es ahí en donde te culpas cuando la culpable es ella y aunque ella diga que no lo es, está equivocada. Aun ella dejándote todas las puertas abiertas para que salgas, para que te largues de una vez por todas sigues ahí de estúpido porque decides luchar por alguien que te importa. A pesar de que sigues nadando contra corriente, un día por fin te das cuenta de que ya no vale la pena seguir en ese lugar estancado en algo que no te beneficia y que por ese algo te perdiste a ti mismo o estuviste a punto, ya no reconoces quien eres; pese a que esa persona te trataba como la mierda frente a todos, te convenciste que lo hacia en modo de defensa, te convenciste que eso note iba a afectar de ninguna manera porque sabias quien eras, sin embargo te perdiste en su trato, en sus insultos, en sus mentiras y en su cobardía. La buena noticia es que te das cuenta, te diste cuenta y por fin viste esa puerta que desde un principio estuvo abierta, pero fuiste tan estúpidamente ciego que nunca te diste cuenta de esto, de todas formas ya lo hiciste, despertaste de ese estúpido y absurdo sueño del que todo este tiempo tuviste esperanzas de que fuese verdad, pero ya no más. Ya saliste y cerraste esa puerta que lo único que hizo fue joderte la vida, saliste y decidiste volver a encontrar tu propio yo, saliste porque decidiste que un puto cobarde no merece tu cariño, ni tu tiempo, saliste porque ya estabas harto de esa mierda, de esa vida; entonces, después de un largo o corto tiempo, te sientes diferente, te sientes de vuelta y mas vivo que antes, encuentras una felicidad incomparable, pero no exagerada o tal vez si; ahora sientes que ni siquiera esa persona toxica a la cual dejaste atrás te puede hacer sentir menos porque ella sigue siendo la misma mierda y tu seguiste adelante y te superaste. Ya no duele, solo sientes lastima al verla, pero no vas a volver a caer en ese juego, ya no más.
cosas que nunca digo y las guardo en mi mente.














