COSAS QUE OJALÁ HUBIERA SABIDO ANTES DE EMPEZAR A COSER.
Cómo cualquier hobby, la costura no es solo coser dos trozos de tela, sino que hay muchas más cosas que, si no sabemos, podría llevarnos a desesperar o a desperdiciar material.
Por eso la paciencia y la práctica son fundamentales, cuanto más paciencia tengamos, mejor saldrán las cosas, y cuanto más practiquemos, igual. Y para practicar, lo mejor es hacerlo con retales que consigamos económicos, para no fastidiar telas cortadas al metro en el proceso, que sólo debemos comprar cuando sepamos seguro el proyecto a llevar a cabo; sin dejarnos llevar por el estampado, sino eligiendo de forma sensata según lo que vayamos a coser.
Aunque hay que tener en mente todo este ahorro para el bolsillo y para no desaprovechar, también es conveniente no ir demasiado justos al comprar, para no quedarnos cortos de tela, no sea que el patrón no quepa, o que cuando la necesitemos, se haya acabado.
Todas estas telas, retales o no, hay que lavarlas y plancharlas para que encojan antes de cortarlas y no vernos en la situación de haber trabajado en algo precioso que luego no nos sirva. Y, al cortar, hay que respetar la dirección de la tela y cortar al hilo para evitar deformaciones de la misma.
El placer de coser y dejarnos llevar por la creatividad, se hace mucho más fácil si tenemos las herramientas adecuadas. Las herramientas no son un gasto sino una inversión, y se puede aplicar también a utensilios de mercería que nos ayuden en el proceso. Y, por supuesto, no cabe duda de que hay que cuidarlas: limpiar y engrasar la máquina, hacerle una funda, afilar las tijeras (que se puede hacer con papel de aluminio)…
Y no está de más recordar que hay que tener cuidado para no lastimarnos al utilizar todas estas herramientas y accesorios que están afilados, porque, incluso el quita costuras o abre ojales, puede ser un peligro y fastidiarnos la labor.