“Cuando así había hablado y yo lloraba y quería decirle muchas cosas, Me dejó y alejándose fue a perderse entre las tenues auras. Tres veces allí mismo quise tender mis brazos en torno de su cuello Y asida en vano tres veces se me fue la imagen de las manos Como soplo de brisa, en todo parecido a sueño alado.” (Eneas)
Eneida - Virgilio
23/05/18












