El crecimiento y la curación implican, a menudo, una “crisis curativa”. Cuando eliminamos una creencia limitante o patrones mentales negativos, hay casos en los que el “problema” por el cual se ha acudido a consultar puede empeorar temporalmente o incluso es posible que resurjan síntomas de bloqueos pasados. Esta es una señal positiva especialmente para quienes están empezando a cambiar su sistema de creencias. Experimentar un cambio mental profundo a veces conlleva a un malestar temporal y es porque el ego se ve atacado y despliega toda su artillería que actúa en nosotros en forma de resistencias. Éstas luchan para protegernos del cambio, aunque éste cambio sea precisamente lo que necesitamos para sentir la liberación y felicidad. Se le llama de muchas maneras. “Dias de oscuridad” o “descenso a los infiernos” son las que, segun mi opinión, mejor las definen. En ese proceso resentimos todo el dolor que ha supuesto vivir con aquello que nos limitaba, como ha influido en nuestro camino, en nuestras decisiones, como ha afectado a las personas que nos rodean… Es entonces cuando comprobamos que hemos experimentado un verdadero cambio de conciencia. En ese momento en el que salimos del drama personal y tomamos una perspectiva más amplia y ecológica vivimos la auténtica metamorfosis. Viajar a las entrañas del entramado emocional y entrar en las catacumbas del ser interior es necesario para una completa regeneración. Cambiar creencias o patrones que hemos construido para hacer del mundo un lugar más cómodo y a nuestra medida puede resultar doloroso. Personalmente opino que el dolor que se experimenta al enfrentarse a estas creencias o patrones mentales negativos es un transito y parte del proceso. Algunos les llaman “la prueba de fuego”. Yo lo comparo con una calle gris y oscura por la que debemos pasar si queremos llegar a la gran plaza soleada y llena de alegría que se encuentra al otro lado. Si nos centramos en nuestro objetivo y todo nuestro ser desea expandirse lo viviremos como una oportunidad maravillosa. Mi maestra en psicoterapia utiliza un ejemplo bastante práctico para entenderlo: “Cuando tememos a la oscuridad y conduciendo entramos en un túnel tenemos dos opciones: reducir la marcha y tardar más en volver a salir al exterior y ver la luz, o bien pisar a fondo el acelerador y pasar al otro lado rápidamente”.
Y vosotros, que preferís?.





