Por un lado creía que aquello era obra del destino pero por el otro lado... ¿Qué clase de castigo divino era este? ❝¿Por qué cuando decido salir de nuevo a algún lugar a pasarla bien... tienes que estar tú?❞ — preguntó luego de haberse sentado frente a la barra junto a cierto pelinegro que casualmente se acababa de encontrar una vez más para variar. ❝ Al menos ahora no te encontré coqueteando con alguien como la vez pasada.❞ — bien, aquellas palabras se salieron de su cabeza sin planearlo. { @crvstalsnows }















