Apenas comienzas a enclaustrarte en la vida adulta y ya tienes miedo, ser adulto es algo que a muchos no nos gusta pero es la ley, la ley de la vida, no puedes quedarte estancado en la infancia, adolescencia o la juventud, ni mucho pienses que existe una juventud eterna. Estamos sujetos a cambios continuos, desde siempre. Todo tiene secuencia, y secuencia no es sinónimo de desconfianza, al contrario, las cosas como son, buenas o malas, como vengan debemos aceptarlas, si haces algo y después te arrepientes puedes aprender de eso, siempre ante todo debes analizar las cosas, darles importancia y ver que mejoras puedes hacer, ser adultos no es el fin del mundo es sólo el comienzo de una etapa nueva, que como todas las anteriores tienes que aceptar, obviamente que ser adulto no implica cerrar el libro y comenzar otro, implica que debes darle la vuelta a la página y seguir escribiendo sobre las mismas hojas, somos como un libro, en cualquier momento podemos regresar y revivir momentos pasados u olvidados que una hoja doblada nos hizo recordar.