Cenit se llamaba. Era lo único que sabía de ella, además de que era muy hermosa. Coincidieron en un bar de periodistas y después de beber unas copas de tinto, fue inevitable que pasaran la noche juntos en casa de Alec. Pero ella no se quedó a desayunar. Tuvo que irse corriendo para retratar a un muerto. Cenit era fotógrafa para un periódico de nota roja. Le pidió que no la olvidara y que volvieran a verse esa noche. Alec escribía una novela romántica por entregas para una revista. A partir de esa noche, cada letra que tecleó estuvo dedicada a Cenit. Pero ella nunca se quedaba a desayunar. Siempre había un nuevo muerto, un baleado, un tipo arrojado a las vías del metro, una víctima de un crimen pasional, al que Cenit tenía que fotografiar para la primera plana. Alec le quiso hacer un regalo. El día que cumplieron un mes de novios se levantó antes que Cenit despertara y salió al jardín. Esa vez la mujer no tendría que salir huyendo en busca de la imagen de su muerto del día. La amaba tanto que Alec se había ahorcado para ella en uno de los árboles del jardín. Se balanceaba colgado de una rama, igual que el péndulo de un hipnotizador cuando ella abrió los ojos y le dijo que había pedido el día para pasarlo juntos. #cuentober #cuentober2018 #cuentoberdía28 #palabradeldía #regalo #reto #retodeescritura #ficcion #instatale #minificción #relato (en Huamantla, Tlaxcala) https://www.instagram.com/p/Bpf5GrBFlUi/?utm_source=ig_tumblr_share&igshid=vkxhjxtrs8i5














