Inevitablemente hay temporadas de estrés en nuestras vidas, no importa cuánto tiempo hayamos estado en proceso.
• A veces, el estrés está afuera de
nosotros o a nuestro alrededor.
Nosotros nos sentimos equilibrados, pero nuestras circunstancias son estresantes.
• A veces, el estrés viene de adentro:
nos sentimos fuera de equilibrio.
Cuando el estrés es interno y externo, experimentamos nuestras temporadas más difíciles.
Durante épocas de estrés, podemos fiarnos más de nuestros sistemas de apoyo. Nuestros AMIGOS y GRUPOS nos pueden ayudar a sentirnos más equilibrados y en paz a pesar de nuestras condiciones estresantes.
El afirmar que los eventos que están teniendo lugar son una PARTE TEMPORALMENTE INCÓMODAS de un buen plan sólido, puede ayudar.
Podemos asegurarnos a nosotros mismos que lo vamos a superar, que no nos destruiremos, que no nos resquebrajaremos ni nos hundiremos.
Ayuda volver a lo básico:
• Concentrarnos en el des-apego.
• Manejar nuestros sentimientos.
• Vivir un día a la vez.
Lo más importante en tiempos de estrés es concentrarnos en cuidar de nosotros mismos.
Somos más capaces de lidiar con las circunstancias más irregulares, somos más capaces de apoyar a los demás si nos estamos cuidando a nosotros mismos. Podemos preguntarnos en forma regular:
¿Qué necesitamos hacer para cuidar
de nosotros mismos?
¿Qué nos podría ayudar a sentirnos
mejor o más cómodos?
Cuidar de uno mismo puede no resultar tan fácil en tiempos de estrés. Puede ser cómodo el des-cuidar de uno mismo, PERO, tengamos presente que el cuidado de uno mismo siempre funciona.
”Hoy tendré presente que no hay
ninguna situación que no se beneficie
si me cuido a mí mismo”.
Ayuda volver a lo básico:
• Concentrarnos en el des-apego.
• Manejar nuestros sentimientos.
En situaciones de estrés, podemos olvidarlo, es entonces cuando podemos descuidarnos y lo más “fácil” es volvernos indulgentes, permisivos porque estamos “(SOBRE)compensando”, entonces:
Comemos “lo que sea” y “donde sea”; no dormimos o dormimos de más, dejamos de hacer ejercicio o hacemos de más, nos “damos el día” en el trabajo o trabajamos horas extras, etc., es decir, NOS ABANDONAMOS para “CONCENTRARNOS” en el problema... “El problema”, lo que está sucediendo, se vuelve más importante incluso que NOSOTROS MISMOS...
Principalmente la familia (de origen y nuclear), la pareja, el trabajo, la salud, la situación económica, la incertidumbre, nos ponen a prueba; volvamos a nosotros, a lo que necesitamos para fortalecernos…
... Transitaremos la situación, como hemos transitado otras... TODO PASA, y lo haremos de mejor manera si permanecemos cuidándonos, si permanecemos en NUESTRO centro.