Mar 16, 2025.
La Ruta Express
Hoy fue un hermoso día. Aunque aún sentía los embates de andar bajo el sol el día anterior, hoy mis hijos me invitaron al estadio para presenciar el partido Tigres - Santos. Sí, andar bajo el sol de alguna forma me afecta y me debilita. Sentí que mis piernas no me respondían bien así que tomé la decisión de ir despacio después de que bajamos del auto y caminamos media milla hasta el estadio. Me sentí torpe.
Una hora antes comimos en uno de nuestros restaurantes más frecuentes el Dávila's donde se sirve únicamente carne asada. Todo estaba delicioso yo sentía mi estómago algo incómodo, así que fui prudente en mi ingesta. Ni siquiera probé la cebolla asada como siempre la hago. Lo único raro que noté en mis alimentos fue mi bebida, una limonada endulzada de una forma extraña pero sabrosa.
Ya en el estadio, mientras observábamos el primer tiempo aburrido sin nada de acción, acepté una cerveza que me ofrecieron mis hijos. Hasta ahí todo iba bien, más adelante me ofrecieron algo de comer pero yo no quise probar nada más ni beber nada más; algo raro estaba sucediendo en mis entrañas.
Al final, el partido terminó 2 - 0 favor de Tigres y el Santos se fue derrotado como lo ha estado haciendo toda la temporada.
En el camino les comenté a mis hijos que me sentía mal del estómago y que no quería cenar nada pero que un pan de dulce si se me antojaba, así es que fuimos a la panadería compramos pan y cuando llegamos a la casa me preparé un chocolate. Creo que ese fue el error más grande que cometí este día. No pasaron más de 15 minutos cuando mis entrañas empezaron a hacer ruido. Era como si un torrente de agua circulara por mis tripas haciendo un ruido extraño y escalofriante. Corrí al baño; todo lo que vivía en mis intestinos este día tomó la ruta exprés al exterior.
Con todo, no creo que lo que comí hoy haya sido el causante de este malestar, más bien creo que el mal venía desde un día anterior.











