Una lágrima llena de nostalgia ha rodado en mi mejilla. Te extraño pequeña parte Mía.
Mirando el esplendor de un cielo brillante te he imaginado mirando las nubes.
Te he pensado dándome un cálido abrazo con tus brazos tejidos en macramé.
Ser una pequeña hoja en tu jardin, recibir el rocío de tu sonrisa.
Me he imaginado una velada llena de confesiones y estrellas de techo.
He suplicado en mis anhelos tu regreso que sabe a un dulce bocado probado por tu boca.
En sueños le pido al Universo que cobije tus temores y te recuerde que la fuerza siempre estará con nosotras.
Hoy me despido de ti entre olas de sentimientos, Mar.