Jonathan Edwards y la importancia crucial del avivamiento
Este es un fragmento de las diecinueve ponencias que el Dr. Lloyd-Jones dio en las conferencias de Estudios puritanos y de Westminster desde 1959 hasta 1978.
Jonathan Edwards nació en 1703 y murió en 1758, daré por sentado los hechos más relevantes de su vida ya que son muy conocidos para los lectores. Edwards era un hombre con una mente muy inquisitiva y curiosa a quien no solo le interesaba la teología sino también la ciencia. Recibió toda la educación que se podía recibir en ese tiempo en Nueva Inglaterra, y asistió a la universidad de Yale. En 1727 fue ordenado como pastor asistente de su abuelo - Solomon Stoddard- en la localidad de Northampton, Massachusetts. Alrededor de un año después el anciano Stoddard falleció, y Jonathan Edwards quedó como único pastor. Allí permaneció hasta 1750, cuando fue literalmente expulsado de su iglesia. Esta es de las cosas más sorprendentes que hayan ocurrido nunca, y debiera suponer una palabra de aliento para ministros predicadores. Ahí tenemos a ese genio descollante, ese poderoso predicador, ese hombre en el centro de un gran avivamiento, al que, sin embargo, su congregación le echa literalmente, en 1750, por 230 votos a favor y 23 en contra. ¡No te sorprendas, pues, hermano, de lo que pueda ocurrirte en tu iglesia!
Lo más sobresaliente de la vida de Jonathan Edwards fue el sorprendente avivamiento que se desató bajo su ministerio en Northampton, el cual comenzó a finales de 1734 y se extendió durante todo el año de 1735; así como su posterior participación con otros predicadores en el denominado Gran Despertar relacionado con la visita de George Whitefield y otros en 1740.
Martyn Lloyd-Jones nos dice que es bastante sorprendente el nuevo interés por Jonathan Edwards, y nos pone su propio ejemplo con su experiencia. Nos dice: "Inmediatamente antes de que me ordenaran como pastor en 1927, busqué ayuda de un amigo que pocos años atrás había terminado Teología con matrícula de honor en la Universidad de Oxford acerca de algunos libros para leer. Me recomendó muchas obras que él había leído para su graduación, entre las cuales había una titulada Protestant thought before Kant (Pensamiento protestante anterior a Kant), de alguien llamado McGiffert. Lo único que me impresionó de aquel libro fue un capítulo referente a cierto hombre llamado Jonathan Edwards ... despertó mi interés especialmente por Edwards; y cuando volví a ver a mi amigo le pregunté: ¿Me podrías decir dónde puedo encontrar más información acerca de este hombre llamado Jonathan Edwards? Y él me respondió: ¿Quién es? No sabía nada acerca de él".
He aquí una experiencia del Doctor Lloyd Jones "No fue hasta dos años más tarde cuando, casi por accidente, tropecé con la obras completas de Jonathan Edwards en dos volúmenes, los cuales compré por cinco chelines. Me sentí como aquél hombre de la parábola de nuestro Señor que había hallado una perla de gran precio, y la influencia que dichas obras tuvieron en mí no puedo describirla".
Consideremos a este hombre (Jonathan Edwards) que ha tenido una influencia tan duradera y parece estarse convirtiendo nuevamente en una fuerza dominante en el pensamiento religioso de los Estados Unidos. Martyn Lloyd-Jones en la conferencia de 1976, Jonathan Edwards y la importancia crucial del avivamiento nos confiesa abiertamente que esta es una de las tareas más difíciles que se le haya encomendado, "Lamento decir, y hablo en serio, que debo colocarlo aun por encima de Daniel Rowland y George Whitefield. De hecho, me veo tentado a decir que los puritanos son como los Alpes, Lutero y Calvino como el Himalaya, y Jonathan Edwards como el monte Everest. Por supuesto, Whitefield fue un magnífico y poderoso predicador al igual que Daniel Rowland; pero Edwards también lo fue, y ninguno de aquellos poseyó la mente y el intelecto de este último".
Esta cita está sacada de uno de los más grandiosos sermones de Edwards titulado "A Divine and Supernatural Light, immediately imparted to the soul by the Spirit of God, shown to be both a Scriptural and Rational Doctrine" (Demostración de que la impartición instantánea al alma de una luz divina y sobrenatural por el Espíritu de Dios es una doctrina tanto escrituraria como racional). Aquí el Doctor Lloyd-Jones tiende a estar de acuerdo con el Prof. Perry Miller, quien dice que en este sermón en particular tenemos la sinopsis de toda la enseñanza de Jonathan Edwards. En él Edwards describe de manera positiva lo que es esa luz espiritual y sublime:
Un verdadero sentimiento de la gloria divina y superlativa en estas cosas; una excelencia inmensamente más elevada y de naturaleza más excelsa que el resto de las cuestiones; una gloria que se distingue sensiblemente de todo aquello que es terrenal y pasajero. Quien ha sido iluminado espiritualmente comprende esto y lo reconoce; o tiene un cierto sentido de ello. Tal persona, no solo cree racionalmente que Dios es glorioso, sino que experimenta en su corazón algo de la gloria del Señor. No posee una mera creencia racional en que Dios es santo y la santidad buena, sino que cuenta con una experiencia propia de la hermosura de la santidad de Dios. No solo considera de manera teórica que el Señor es un Dios de gracia, sino que conoce personalmente cuán afable es él a causa de la belleza de este atributo divino (Vol. 2:14).
Lloyd-Jones, D.M. Los Puritanos: Sus orígenes y sucesores. EE.UU: Editorial Peregrino, S.L., 2013.