Cuando pase el tiempo y mires para atrás me verás con los ojos que hoy no me podes ver. Me verás tan entera y a tu lado. Me verás con la sonrisa en la boca y un corazón en la mano, me compararas irremediablemente con otras personas que han escondido su corazón y que han escondido el tuyo. Recordarás sus disfraces y entenderás que yo no llevaba ninguno el día que te di una oportunidad.
Envejecerás, como lo hace la mayor parte de la gente, cargando sueños y frustraciones, conformandose con buenas compañías que no traigan problemas, que no cuestionen de más, que no quieran de menos y que no se vayan del todo cuando te ataque la hipocondría.
Y en algún lugar de tu gastada memoria veras mis ojos. Me dejarás joven, me verás con mi imagen real, la que ahora no podes valorar.
Te robaré una sonrisa triste, de esas que nos roba recordar la infancia o lo que sentimos cuando pasó el tiempo y recordamos a los abuelos.
Le contarás a alguien mucho mas joven que hubo una persona que te quería sanamente, que no te quitó nada y que no pidió nada exagerado.
Te preguntarás que habrá sido de mi vida, si encontré una compañía para acampar, para tener sexo o aventuras en un viaje. Si habré escrito algún libro, si Google reconoce mi nombre, si habré roto algún corazón.
Te preguntarás porque no funcionó, imaginarás que cosas hubiéramos compartido juntos, que tan lejos hubiéramos llegado. No tendrás nada que reprocharme. No tendré, a esa altura, nada que decirte.
No se puede obligar a querer, no se puede obligar a que nazcan sentimientos. No se puede obligar a cambiar una esencia porque va con uno.
Cuando pase el tiempo me recordarás con una sonrisa.
Cuando pase el tiempo recordare tus ojos pero olvidaré tu nombre.
No recordaré porque no duró, ni que fue lo que pasó.
Tejerás melancolías y yo amnesias.
Y si estamos de suerte, como suele dar el tiempo, olvidaremos los malos tragos y transmitiremos lo poco que hemos aprendido el uno del otro sin saber de donde lo sacamos. Sin recordar, que entre tanto lío, en algún momento nos hicimos tanto bien.
Daniela Peralta






