|El Emperador Oscuro Dark Jhon|
— ¡Maldita sea Hikari, se suponía que debías actualizar el acuerdo de paz con los ángeles, no enemistarnos con ellos ni adaptar la forma de un mortal que no tiene que ver con esto! — la voz firme e imponente de la reina del inframundo Ruby, se hizo resonar por toda la sala del trono, se notaba muy molesta, pero más allá de eso se notaba angustiada, por otro lado, el ya mencionado Hikari escuchaba en completo silencio los regaños de su hermana mayor, en un estado sereno imperturbable para ojos de tanto la reina, como los guardias reales que acompañaban al general Hikari, con la intención de derrocar a su reina.
— ¡Entregar un equilibrio en el cielo y el infierno, no consumirlos en la oscuridad eterna! — terminó por decir Ruby con los ojos vidriosos al ver que su pequeño hermano había decidido ejecutar de forma discreta este golpe de estado, todo el lugar permaneció en silencio, hasta que escuchó una risa de parte del menor para después comenzar a hablar finalmente.
— Me hablas de un equilibrio. ¿Cuál es ese equilibrio querida hermana? Mientras ellos tienen toda la gloria del mundo, nosotros nos reducimos a nada, casi me matan al empujarme fuera del reino de los cielos. No sabes la agonía que sentí al impactar el suelo, sentí que perdería la vida de no ser por un ser vivo que se encontraba cerca de mí, ahora vengo aquí y me recibes de una manera tan poco apropiada, por no decir otra cosa, realmente me sorprende que te importe más un estúpido tratado de paz que la vida de tu hermano — explicó Hikari con un tono de voz grave, mientras cerraba un poco los ojos para desviar un poco la mirada al inmenso vacío que habían en el inframundo, viendo como toda su gente lo observaba con malos ojos, pero no podía importarle menos. — No existe un equilibrio como tal, supe desde el principio que estábamos condenados al momento de que los demonios superiores junto con los ángeles crearon al “Poderoso Supertunek”, y debo decir que me parece irónico que un tunek me salvó la vida.
— Puedo ver que todavía hay algo de bondad en ti, el conflicto interno por el que estás pasando al adaptar un ADN y forma que ni siquiera te pertenece — habló Ruby con una sonrisa leve, extendiendo su brazo en un intento de apaciguar la furia de su hermano.
— No hay un conflicto ¡Por culpa tuya tengo que resignarme a esta forma por toda la maldita eternidad y mi unidad de soldados están muertos por tus aclamados aliados! — explicó el ahora tunek oscuro elevando un poco su tono de voz, provocando que su hermana retrocediera un poco, haciendo enojarlo un poco más.
— Por favor Hikari, eres mucho mejor que esto, entiendo que estás frustrado, pero te pido de corazón, que dejes de lado esa furia que está contenida en tu interior y hagamos las paces.
— Disculpa, creo que te has equivocado de nombre desde que iniciamos este berrinche tuyo, yo no me llamo Hikari, ya no más — respondió el tunek oscuro con frialdad y veneno en su voz, dándole a entender a Ruby que su hermanito se había ido hace ya mucho tiempo, y que ahora estaba a punto de enfrentar a un completo desconocido para ella (por decirlo de esa manera). — ¿Y quién eres entonces? — preguntó la reina mientras desenvainaba su espada, esperando algún movimiento de su oponente para empezar a luchar.
Eso fue lo que respondió el general Hikari, hermano menor de la reina Ruby, y el cual fue consumido por la ambición de poder del Emperador Oscuro Dark Jhon.