La información de ubicación implícita es información que, en realidad, no indica la ubicación del dispositivo, sino que permite determinar que estás interesado en ese sitio o que puedes encontrarte en ese lugar. Un ejemplo de información de ubicación implícita sería una consulta de búsqueda introducida de forma manual para un determinado sitio. La información de ubicación implícita se utiliza de varias formas. Por ejemplo, si escribes "Conciertos Barcelona", Google deduce que posiblemente quieras obtener información sobre música en negocios cercanos a Barcelona y utiliza esa información posteriormente para ofrecerte recomendaciones sobre esa búsqueda.
La información sobre el tráfico de Internet como, por ejemplo, la dirección IP, se suele asignar en bloques basados en el país, por lo que se puede utilizar para, al menos, identificar el país de tu dispositivo y realizar acciones como, por ejemplo, proporcionarte la configuración regional y el idioma correctos para las consultas de búsqueda. Esta información se envía como una parte normal del tráfico de Internet.
Algunos productos como, por ejemplo, la navegación paso a paso de Google Maps para móviles, utilizan información más precisa sobre la ubicación. Para estos productos, normalmente tendrás que activar los servicios de ubicación basados en el dispositivo, que son servicios que utilizan información como, por ejemplo, señales GPS, sensores de dispositivos, puntos de acceso Wi-Fi e identificadores de redes móviles, que se pueden utilizar para derivar o estimar la ubicación precisa. Si lo deseas, puedes desactivar posteriormente los servicios de ubicación basados en el dispositivo. Algunos dispositivos o aplicaciones también pueden ofrecerte opciones adicionales de control de la ubicación para estos servicios de ubicación basados en el dispositivo. Por ejemplo, algunos productos te permiten decidir si quieres almacenar estas ubicaciones en el historial de esa cuenta o en ese producto.