No recordabas haber tenido una Noche buena tan divertida como la que habías tenido ese día. Semanas antes le habías enviado mensajes para advertirle que no podía pasar la navidad con nadie más que no fuera contigo. No te importaba que sus amigos quisieran llevarlo a otras fiestas o incluso si él quería ir a beber esa noche con alguien. Querías pasarlo en casa. Comprar comida o ustedes mismos prepararla, y llenarse de pastelillos y golosinas mientras jugaban videojuegos, veían anime o películas. Ibas a complacerle en tantas cosas pudieras porque lo único que querías era verlo feliz.
Después de todo, era tu niño grande.
Como tenías ganas de beber, preparaste algunas bebidas alcohólicas con su ayuda, serviste los bocadillos y en cuestión de tiempo ya se habían puesto a cantar karaoke y bailar semi-desnudos en la sala con bailes ridículos que te habían hecho reír a carcajadas. Era bueno sentir que además de amantes podían ser amigos, y eso le daba un toque especial a la relación que tenían.
Pero no todo habían sido risas y baile. Cuando pasaron de la media noche, brincaste hacia él y te abrazaste a su cuello con ambos brazos y al mismo tiempo a su cintura con tus piernas, esperando que te abrazara y te sostuviera para no caerte.
Una lluvia de besos cayó sobre su cara. En las mejillas, en los ojos y en todas partes, pero no en sus labios al principio. Guardaste esos para el último, cuando sin decir nada, los besaste de un modo profundo y acalorado. La textura y la suavidad de éstos te embriagaban más que nada. Los frotabas con firmeza y esmero, sintiéndote muy contento de tenerlo solo para ti en ese día. Por alguna razón era como si le hubieras extrañado tanto.
– Te amo, te amo te amo. –Repetiste en susurros, cerca de su rostro–. No importa quién te mire, porque tú eres mi novio, solo mío. –Le volviste a besar. Con fuerza, aunque ese contacto no duró tanto como el anterior. – Feliz navidad, Dean. Deberíamos celebrar en mi habitación –Aquello era una invitación. Una muy coqueta con la que habías sonreído travieso.
Esperabas que tomara la oferta.








