En realidad... Nunca tuve ganas de emprender ese viaje, entre la decidía, las dudas, el calor y las deudas del corazón. Todos nuestros caminos conducen directo al fracaso. Nunca hemos hablado de amor ni de ser felices juntos, y si escribo para ti. En realidad es sólo para que las letras digan por mí, lo que de frente no me atrevo a decir. Nunca hice promesas contigo, fue más una negociación para sacar de mi corazón, aquel que se marcho. Nunca hubo un beso que pudiese marcar la diferencia, no hay nada que me obligue a quedarme para tener una relación consciente, donde ambos seremos infelices, fingiendo ser felices. IRIS CONHER
















