Muchas veces al oír esta palabra nos imaginamos a una persona con una bola de cristal diciendo que es lo que va a suceder en el futuro.
Con cierta incertidumbre sobre el mismo, decidimos creerles y esperar lo mejor.
Pero en el plano de la realidad, es mejor buscar qué significa esta palabra mágica tan usada hoy en día y a su vez buscar ejemplos de cómo nace una tendencia.
En primer lugar, según la RAE el significado de tendencia (de tender, propender) es:
• 1. Propensión o inclinación en los hombres y en
las cosas hacia determinados fines.
• 2. Fuerza por la cual un cuerpo se inclina hacia
otro o hacia alguna cosa.
• 3. Idea religiosa, económica, política, artística
etc. que se orienta en determinada dirección.
Algunos sinónimos son: propensión, predisposición, disposición y directriz.
La Licenciada en Picología especializada en Investigación de Mercado y Tendencias de Consumo,
Veronica Massonnier, plantea en su libro " Tendencias del mercado" la tendencia de esta manera:
“La habilidad del surfista consiste en captar la ola antes de que se forme, de manera de acompañarla en lugar de ser derribado por ella. Ser capaz de detectar las tendencias en un mercado en constante y acelerado cambio nos permite anticiparnos a las demandas que sobrevendrán y estar preparados para satisfacerlas.
Interpretar las señales del presente equivale a conocer el futuro y, en consecuencia, orientar mejor nuestros esfuerzos como empresarios, fabricantes, proveedores de bienes o servicios, profesionales y estudiantes. O, ni más ni menos, como habitantes de un planeta que ingresó en una era de cambio a una velocidad sin precedentes en toda la historia de la humanidad”.
“El poder de las tendencias es la anticipación conociendo las tendencias conocemos las semillas de futuros que están contenidas en el presente”
“Las tendencias son portadoras de futuros” comprenderlas nos permite anticipar el modo más certero el mejor camino a recorrer”