La demografía, estudia estadísticamente las dinámicas de la población humana en cuanto a su tamaño, estructura y distribución, así como sus cambios en el tiempo o el espacio en respuesta a fenómenos tales como los nacimientos, la migración, el envejecimiento y la muerte, así como los cambios educativos y ocupacionales.
Estamos ante un descenso vertiginoso de la natalidad y parece que a nadie le importa lo más mínimo. A corto plazo es un desahogo, porque implica menos gasto para las familias y para el Estado, y nadie se queja porque nadie se para a pensar en las consecuencias para el futuro.
Según datos provisionales, el año pasado nacieron en España 391.930 niños, lo que supone un descenso del 4,5% respecto al año anterior pero, la crisis económica, el retorno de los inmigrantes y la incorporación de la mujer al mercado laboral son algunos de los factores que aún siguen influyendo en el descenso de la natalidad. La incertidumbre es la razón por la que las personas están dejando de tener hijos.
La nupcialidad descendió en 4,4% , aunque poco tiene que ver con la natalidad en este caso y la esperanza de vida ha aumentado a una media de 79,08 años en los hombres y 84,92 años en las mujeres. Hay un problema y no está en la esperanza de vida sino en la longevidad, es decir, la cantidad de personas de la «cuarta edad», ya que la mayoría no tiene la capacidad de ser activos socialmente.
En cuanto al marketing, entre las consideraciones a largo plazo se encuentran los factores externos que afectan al mercado donde actúa la empresa. Esos factores no solo involucran a los movimientos de la competencia o los avances de la ciencia, sino también a los cambios demográficos. Los cambios demográficos pueden barrer a tu empresa del mapa, pero también pueden brindar grandes oportunidades.
Como dije anteriormente, las tendencias demográficas son evidentes y están al alcance de todos, pero la clave está en que no todos las analizan o actúan en base a ellas. Pensando como un futuro trabajador en el campo del Marketing, deberíamos replantearnos varias cuestiones: ¿Cuándo fue la última vez que te detuviste a pensar en los cambios demográficos que están afectando al mercado? ¿Y cuándo fue la última vez que tomaste una decisión teniendo en cuenta esos cambios? A partir de las previsiones, ¿crearías productos dedicados especialmente para estos consumidores (uno de cada cuatro españoles tendrá más de 65 años) para sus hábitos de consumo y sus necesidades?
Para terminar este post, os dejo con una reflexión, del artículo magistral en la Harvard Business Review, ``The discipline of Innovation´´, de Peter. F. Drucker; considerado el mayor filósofo de la administración del siglo XX: ``Los cambios demográficos son la fuente más fiable ya que son conocidos de antemano, sin embargo, como pocas empresas los tienen en cuenta, aquellos que los observan y los aprovechan disfrutan de grandes recompensas´´
¿Qué pensáis vosotros? Dejádmelo saber.
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