Me deshice de la única carta que me escribiste, a pesar de haber estando conmigo muchos años... fue la primera y última carta que tenía de ti, me sabía cada oración, palabra, coma, errores ortográficos e incluso el dibujito mal hecho con nuestras iniciales a lado, no fue fácil, para ser honesta ni siquiera lo hice bien, estaba tan enojada, molesta y confundida por sentir que me hacías falta cada maldito minuto, que deje de ser yo desde el día en que te fuiste, el día de mi cumpleaños agarré tu carta y llore y llore y llore mientras la leía una y otra vez, la aventé al patio de mi casa y dije que al otro día me levantaría a quemarla y para mí sorpresa, aquella noche hubo una tormenta que arrasó con la carta que había guardado por 5 años, no sabes cómo sufrí por qué al despertar sinceramente ni siquiera la iba a quemar, me desperté arrepentida y corrí al patio a buscarla, afortunadamente o desafortunadamente ahora solo vive en mi memoria, igual que tú.












