Despedida amarga de mi amor en el Aeropuerto
Despedida amarga de mi amor en el Aeropuerto, donde el tiempo se congela en suspiros, y el eco de tus pasos se desvanece, dejando en mí un vacío que suspiro.
El aire se viste de melancolía, en cada brisa que acaricia mi piel, mis lágrimas brotan como lluvia fría, despidiéndote, amor, de aquel laurel.
En el abrazo fugaz, un último adiós, se enredan los destinos en la distancia, y el corazón se desgarra sin voz, quedando preso en la añoranza.
El reloj marca el ritmo implacable, los minutos se escapan entre las manos, y en mi pecho resuena el eco inmutable, de aquel amor que deja mil desenganos.
Las miradas se pierden en la despedida, en los ojos se esconden mil promesas rotas, y en el horizonte se desvanece la vida, cayendo en el abismo de amargas derrotas.
Oh, Aeropuerto, testigo silente, de los latidos quebrados de mi ser, guarda en tus muros la historia latente, de un amor que ya no podré tener.
En las alas del avión te alejas, en mi pecho, un nudo que no desata, y mi alma en mil pedazos se deja, en el recuerdo de esta despedida ingrata.
Quizás el destino nos cruce de nuevo, en un abrazo cálido y verdadero, pero hasta entonces, amado mío, vive en mi corazón, eterno y duradero.
Despedida amarga de mi amor en el Aeropuerto, donde se pierde en el horizonte el destello, pero en mi alma, siempre estarás presente, en el recuerdo de este amor tan bello.














