Diferencia
para mí era para ti fue esa era nuestra diferencia esa fue nuestra diferencia.
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Diferencia
para mí era para ti fue esa era nuestra diferencia esa fue nuestra diferencia.
No puedo
retenerte en esta jaula que yo soy donde no puedes volar tendré que aprender a vivir sólo con el recuerdo de cuando por tu propia voluntad volvías a mí
mentiría si te digo que no dejaré días y noches enteras mi ventana abierta por si un día vuelves para invitarme a volar junto a ti
So
¿en qué estuvimos todo este tiempo? ¿acaso el invierno nos borró así de pronto? ¿el huracán pasó sin más? ¿sin dejar la nota sostenida en el piano?
aún miro en tus ojos ausentes la esquiva mirada ese día negro los silencios incómodos entre versos erráticos que deambulaban en mi cabeza rogando que ese momento fuera un error milimétrico
los tragos que vacían mi copa tienen un sabor tan amargo ahora tan amargo como este veneno que no termina de matarme
el tiempo siempre fue extraño entre nosotros andaba a una velocidad inexplicable y ahora sólo pienso en que ese último abrazo no terminará jamás que no fuera una jaula para ti y te quedaras
los días nublados y fríos se fueron te llevaron sin más y no quiero aceptarlo mujer del invierno porque no soy culpable del sol sólo soy culpable de soñar
insomne amanece y anochece buscando tu rastro tu palabra que ya no está más para mí mi cama es un desierto una tumba oscura donde muero cada día sin ti.
Ojalá que
nunca se te acaben los besos para mí que tu boca siempre tenga sed de la mía como tus manos necesiten tocarme y tus ojos mirarme aunque con cansancio siempre encuentren un ángulo diferente para redescubrir la persperctiva la forma en como mis brazos cobijan tu cuerpo a veces fatigado pero vivo que la costumbre no nos haga llagas que el tiempo sólo haga crecer ojalá que mis amaneceres junto a ti sepan siempre como hacerte sonreir.
En algún momento
–cuando menos lo esperas cae la hoja sobre la grieta del pavimento que cabe justo en el espacio como si la grieta hubiera sido hecha a su medida como si se hubiera abierto sólo para esperarla a ella y no hay viento ni lluvia de otoño que la saque de ahí.
Qué buscas
en mí que pueda regalarte ¿la lluvia? un pedazo de mi vida una historia para vivir la llama perenne
cómo te escondo debajo de mi desplumaje cómo puedo ser la guarida oscura la tierra fértil donde tu bosque crezca y respire el cielo profundo
cómo lluevo cómo soplo el viento cómo muevo el mar ¿cómo toco tus pies con mi espuma y me vuelvo arena? qué buscas mi amor en mi sangre en el ombligo de la cordillera en la muerte de mis ríos en la voz fatigada de mi soledad
no busques más estoy aquí para ser tu tierra tu arena tu mar el planeta que gira el viento me lluevo me inundo te abro mi penumbra para que reciba toda tu luz.
Binomio
la suerte el azar la matemática precisa de la suerte o el azar nada parece accidental las rectas perpendiculares se cruzan inevitablemente en lo inexorable de una palabra
no hice el cálculo no sumé no resté me quedé aquí esperando que el reloj marcara la hora exacta en que la poesía nos estallara en la carne en lo vivo en la ecuación desconocida del silencio al mirarte a los ojos y la música recorriendo tu piel como mis manos es álgebra no un sueño es la simpleza la sorpresa cuántica la matemática precisa el binomio la línea que cruza que une la intesección la suma nuestras bocas las palabras lo intangible lo inesperado lo incalculable.