DIEGO CABEZAS, ESCULTOR DE HIERRO.
Para Diego Cabezas, escultor de hierro, todo empieza con un dibujo. En la tranquilidad de su estudio de Barcelona, entre bocetos y herramientas, se siente libre sobre el papel en blanco. En su obra, la escultura es una meticulosa traducción de lo que esboza el pincel, un mismo lenguaje y una misma expresión, que pasa de manera natural del lienzo a la realidad. Diego dibuja en el aire.
Su obra refleja un profundo interés por la naturaleza y la figura humana. Desde formas vegetales hasta rostros, Diego simplemente se deja llevar por la curiosidad. Sus dibujos quizás recuerden a aquellos de Picasso o Manrique, y en sus paredes cuelgan láminas de Miró junto con otras obras de amigos. Su imaginario es amplio, y su educación e interés le han nutrido de referencias, pero Diego vuela sólo, cómodo en la libertad que le brinda su profesión.
En un continuo impulso depurativo, sus piezas juegan con la sombra y el vacío como complemento del propio material. Así, la proyección del hierro sobre la pared es también parte de la escultura, al igual que el aire que mueve las piezas en suspensión. Su obra interactúa con el medio y adquiere un mayor sentido.
En su cuenta de Instagram, @diegocabezas00, nos abre las puertas de su estudio y nos muestra un amplio catálogo de obras y procesos, siempre con un aire natural y transparente. Sus esculturas se abren ya paso en destacadas plataformas como Exhibit A, en Londres, o la estadounidense Work in Progress Gallery, mientras su obra se depura y se enriquece con cada día de trabajo.
FUENTES:
http://www.arquitecturaydiseno.es/diseno/forja-del-escultor-diego-cabezas_1406/10








