Estoy un poco cansado, débil, con fuerzas apenas para abrir un programa. Las semanas pasan y el hoyo se hace mas grande. No encuentro mejora, a cambio si pasa el tiempo, con gran eficiencia cobrándonos la vida que estamos ocupando.
Las horas no son suficientes para construir un futuro, aunque vaya que le sobra cuando trata de destruirlo. es la condición humana, la supervivencia del mas fuerte, en este caso, quien se venza a si mismo, tiene la lucha mas importante, ganada.
Un paso adelante cada día es la consigna, nada más, para que salar, si al final de los días, no hay nada más que un salto infinito hacia la alimentación universal, regresar al origen y componerse nuevamente en una misión.
Melodías destrozadas con la distancia, se distorsiona y cambia su naturaleza, transforma su tono, lo baja, lo controla, lucha sin pretender hacer historia.
Captando moléculas de oxigeno, es mejor ir por la vida, cantando las cosas buenas, antes que reírnos de los muertos. Que caso tiene convertir la bella experiencia en la tragedia del ocaso. La decepción.
Hojas de olivo caen colmados en la víspera de tu partida, tan triste momento esperando con tanta negación, corte la agonía para siempre, para así empezar una nueva vida, una nueva historia, junto a los que quedan.
Al inicio intente ayudar con herramientas, pero a cambio solo consumieron los recursos, no aprendieron lo que quise enseñar sino lo que ellos vieron potencia. De mi no depende entonces, la naturaleza de mi poder no puede cambiar de dirección, tan solo avanza por su camino, el que su Dios le regalo.
Me construyo como aquel ser sin referencia, tan solo destruyendo todo aquel estereotipo, dejando todo esquema construido para simplemente ser, dejando que el resto etiquete mi conducta, la etiquete y me ubique en el rincón mas cálido de la sociedad.
Mientras las horas pasan, nosotros seguimos construyendo un camino hacia la nada, tan solo avanzando, y quedándonos de vez en cuando, ejerciendo la libertad de poder extinguir el combustible del progreso.
Y que puede decir el resto, si bien sabe que con una pizca de gasolina no llegaremos más lejos que dentro de nuestro propio terreno. Nos tienen controlados con finura, muy discretos, esperando que en una de aquellas campañas de seducción, entregue mi corazón sin titubear, solo entregado al amor por sentir, aunque el precio sea muy alto, demasiado alto.