¿Es cierto que Jesús resucitó?
Jesús hizo muchas maravillas, pero una de ellas fue la mayor: su propia resurrección. En una ocasión mi hijo me hizo una pregunta: “¿Y si nosotros nos equivocamos con el cristianismo y que Cristo resucitó?”. La primera reacción mía fue decirle “nos fuñimos” porque tenemos todos los huevos en la canasta.
¿Sabes quién da la prueba más contundente de que él resucitó? Sus propios enemigos. Los enemigos de Jesús tomaron más en cuenta sus palabras que muchos de sus amigos. Cuando Jesús hablo de las pruebas que iba a dar, él dijo destruyan este templo que voy a resucitar al tercer día. Desde ese momento decidieron sellar la tumba, ponerle una piedra grande, colocarle el sello romano y ponerle guardias ahí, con el fin de que sus seguidores no se atrevan a ir de noche, robarse el cuerpo y después hagan propagar que Jesús resucitó. Y así lo hicieron, sabiendo que esos guardias tenían que responder con sus propias vidas si un preso se escapaba.
Los guardias tenían que contar algo de lo que ellos serían testigos. Un testigo se define como una persona que visto u oído algo. Entonces, ¿Qué fue lo que aconteció? ¿Qué fue lo que le contaron a los sacerdotes y los fariseos?
La biblia me enseña en Mateo 28: 2 – 4 “Y hubo un gran terremoto; porque un ángel del Señor, descendiendo del cielo y llegando, removió la piedra, y se sentó sobre ella. Su aspecto era como un relámpago, y su vestido blanco como la nieve. Y de miedo de él los guardas temblaron y se quedaron como muertos”
Esos fueron los testimonios de los enemigos de Jesús. Los guardias no estaban durmiendo, ¿Cómo lo iban a estar? Si había un terremoto. Quedaron como muerto al verlo como un relámpago con vestiduras blancas como la nieve.
Es por ello que entonces, en Mateo 28: 11-15 “Mientras ellas iban, he aquí unos de la guardia fueron a la ciudad, y le dieron aviso a los principales sacerdotes de todas las cosas que habían acontecido. Y reunidos con los ancianos, habido consejo, dieron mucho dinero a los soldados, diciendo: Decid vosotros: Sus discípulos vinieron de noche, y lo hurtaron, estando nosotros dormidos. Y si esto lo oyere el gobernador, nosotros le persuadiremos, y os pondremos a salvo. Y ellos, tomando el dinero, hicieron como se les había instruido. Este dicho se ha divulgado entre los judíos hasta el día de hoy.”
En otras palabras, sean falsos testigos, digan mentiras diciendo que sus discípulos vinieron de noche y lo hurtaron mientras estaban dormidos. No tendrían que preocuparse por el gobernador porque cuando él se enterara, ellos hablarían con él. ¿Tú sabes por qué? Porque a los soldados le tocaba muerte si dejaban escapar a un reo bajo su cuidado.
La resurrección de Jesucristo es real, como el aire que respiramos. No hay duda. Es un hecho histórico probable. Porque muchos testigos vieron que él se levantó de entre los muertos como lo había prometido. Jesús dijo en Juan 10: 17-18 “Por eso me ama el Padre, porque yo pongo mi vida, para volverla a tomar. Nadie me la quita, sino que yo de mí mismo la pongo. Tengo poder para ponerla, y tengo poder para volverla a tomar. Este mandamiento recibí de mi Padre.”
En el registro histórico de la biblia, muchos testigos vieron y testificaron que Jesús resucitó. En Mateo 28: 1,5, 6,8 “Pasado el día de reposo, al amanecer del primer día de la semana, vinieron María Magdalena y la otra María, a ver el sepulcro. Mas el ángel, respondiendo, dijo a las mujeres: No temáis vosotras; porque yo sé que buscáis a Jesús, el que fue crucificado. No está aquí, pues ha resucitado, como dijo. Venid, ved el lugar donde fue puesto el Señor. Entonces ellas, saliendo del sepulcro con temor y gran gozo, fueron corriendo a dar las nuevas a sus discípulos. Y mientras iban a dar las nuevas a los discípulos.”
La biblia también registra con más claridad que Juana y otras vieron a Jesús en Lucas 24: 10 “Eran María Magdalena, y Juana, y María madre de Jacobo, y las demás con ellas, quienes dijeron estas cosas a los apóstoles.”
Pero no solamente se lo dijeron a los apóstoles, sino que Jesús se apareció directamente a los apóstoles en Marcos 16: 14 “Finalmente se apareció a los once mismos, estando ellos sentados a la mesa, y les reprochó su incredulidad y dureza de corazón, porque no habían creído a los que le habían visto resucitado.”
También lo vio Cleofas y muchos otros más. Dice en la escritura Lucas 24: 18, 36-48 “18 Respondiendo uno de ellos, que se llamaba Cleofas, le dijo: ¿Eres tú el único forastero en Jerusalén que no has sabido las cosas que en ella han acontecido en estos días?”. “36 Mientras ellos aún hablaban de estas cosas, Jesús se puso en medio de ellos, y les dijo: Paz a vosotros. Entonces, espantados y atemorizados, pensaban que veían espíritu. Pero él les dijo: ¿Por qué estáis turbados, y vienen a vuestro corazón estos pensamientos? Mirad mis manos y mis pies, que yo mismo soy; palpad, y ved; porque un espíritu no tiene carne ni huesos, como veis que yo tengo. Y diciendo esto, les mostró las manos y los pies. Y como todavía ellos, de gozo, no lo creían, y estaban maravillados, les dijo: ¿Tenéis aquí algo de comer? Entonces le dieron parte de un pez asado, y un panal de miel. Y él lo tomó, y comió delante de ellos. Y les dijo: Estas son las palabras que os hablé, estando aún con vosotros: que era necesario que se cumpliese todo lo que está escrito de mí en la ley de Moisés, en los profetas y en los salmos. Entonces les abrió el entendimiento, para que comprendiesen las Escrituras; y les dijo: Así está escrito, y así fue necesario que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos al tercer día; y que se predicase en su nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las naciones, comenzando desde Jerusalén. Y vosotros sois testigos de estas cosas.”
Por último, el señor se le apareció a más de 500 juntos, dice la escritura en 1 corintios 15: 6 “Después apareció a más de quinientos hermanos a la vez, de los cuales muchos viven aún, y otros ya duermen.”
Muchas teorías de que cuando se le apareció a los 12 era hipnotismo, revelación, pero se le apareció a 500 a la misma vez. Y como dice el apóstol Pablo 1 corintios 15: 8 “y al último de todos, como a un abortivo, me apareció a mí.”
No hay dudas. La resurrección de Cristo no es un cuento, es una realidad. Una realidad que permitió que los apóstoles predicaban con todo denuedo y no solamente eso, sino que estuvieran dispuesto a ofrendar su vida por aquel que resucitó. Como dice la escritura en Hechos 4: 33 “Y con gran poder los apóstoles daban testimonio de la resurrección del Señor Jesús, y abundante gracia era sobre todos ellos.”. Nadie se deja matar por un falsante, nadie muere por una mentira, hablaron con denuedo de la resurrección de Cristo, porque ellos no podían callar lo que habían visto y lo que habían oído.
Jesucristo resucitó al 3er día y es como dijo Jesucristo en Juan 11: 25-26. “Le dijo Jesús: Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá. Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente. ¿Crees esto?”
Si puedes creer. Como dice en Marcos 9: 23 “Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo le es posible.” la certeza de nuestra fe, la celebramos, porque él resucitó. Nuestra Fe no es en vano.